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Domingo 23 de Octubre de 2011 - 02:23 PM

Le perdí la confianza

Columnista: Jorge Eliecer Díaz Wilches

Por casualidad me puede enterar que mi novia, con quien programamos casarnos en Diciembre me engañó con un compañero de trabajo al poco tiempo de habernos cuadrado.
Aunque me han dicho que hace mucho tiempo “6 años”, siento que fue ayer, que no le puedo creer.
Luego de presionarla y amenazarla con el rompimiento de nuestro compromiso me confesó la verdad. Esto me duele profundamente y no se qué hacer.
Realmente no la quiero perder porque la amo pero se me dificulta pensar que me falló cuando iniciamos nuestra relación. Ella siempre me ha demostrado que me ama y esto hizo que contemplara la idea de casarnos. ¿Qué hago? ¿Será posible perdonar y olvidar?

Respuesta
Distinguido señor: Perdonar no significa olvidar, significa recordar sin dolor. Ha de aceptar esta verdad de un pasado ¡que ya pasó!. No puede seguir preservando algo que ocurrió años atrás y por lo cuál solo alimenta dolor, resentimiento y desconfianza.
¡Perdónela!. Dese la oportunidad de mantener la unión con la mujer que Dios colocó en su camino para darle amor y felicidad. Baso mis apreciaciones en la sincera manifestación que hizo sobre la conducta de su novia. Evite destruir lo que durante 6 años han edificado y por lo cuál decidió casarse.
Siéntese a dialogar con ella, escúchela con atención y sin interrupción. Luego exprésele lo que desea y al final haga lo que debe. Nunca se arrepentirá. ¡Manos a la obra!.

Reflexión
La verdad exige fortaleza, firmeza, fuerza interior y coherencia de vida para lograr aceptar algo que pasó, acogiéndole como una enseñanza y no interpretándole cual obstáculo que impide crecer, madurar y ser feliz.
De allí se generan actitudes negativas o positivas según la visión que se tenga de aquel pasado que no se puede cambiar y que por sus características deja una huella que puede ser utilizada para bien o mal.   
Arranque de tajo el amor propio y atraiga esa fe viva que viene de lo alto para evaluar con objetividad y responsabilidad si vale la pena luchar por alguien que a pesar de aquel pasado, viene demostrando con hechos y no palabras que merecer ser el complemento de su vida. La decisión brota de su corazón y está en su razón. He ahí el secreto.
Dios colocará los medios para que obre como debe ser. ¡Adelante!.

Autor:
Jorge Eliecer Díaz Wilches
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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