Defienda la verdad por encima de todo

Nadie puede imaginar lo que se siente cuando alguien por maldad destruye lo que uno había construido con tanta persistencia y amor.
Yo me enamoré de una hermosa joven hace 2 años. La conocí en la Universidad y estudiábamos la misma carrera. Yo cursaba 10º semestre y ella 9º.
Fue genial porque al poco tiempo nos ennoviamos y hasta Diciembre pasado todo andaba bien, tan bien que nos íbamos a casar el próximo mes.
Alguien le llamo, le dijo que yo tenía dizque un hijo con otra persona y que le había montado cachos y hasta ese momento llegó mi felicidad.
He tratado por todos los medios que analice la realidad pero no quiere creer.
Acudo a usted para que me ayude, porque la verdad no la quiero perder. Estoy seguro que será una gran esposa.   

RESPUESTA
Estimado señor: Al tener en sus manos la verdad debe perseverar con razones lógicas y contundentes para que la mujer que ama tome la mejor decisión y nunca se arrepienta de haberle perdido.
Evite por todos los medios albergar en su corazón resentimiento y rabia porque a través de tal actitud atrae lo que no quiere. Primero que todo ¡perdone! Manteniendo la fe y esperanza vivas para que aparezca como arte de magia la solución al conflicto planteado.
Quien obró con premeditación a través de comentarios malintencionados para destruir su relación, recibirá en el momento menos esperado el justo castigo a su malévolo comportamiento. Jamás olvide que todo tiene una razón de ser. Aprenda del dolor y manos a la obra.   

REFLEXION
Luche porque su juicio sea recto, justo, coherente, sin dejarse influenciar por la mentira o la difamación. Escuche bien, comprenda en toda su dimensión el sentido de aquello que quieren expresar para comprender, valorar y respetar las opiniones ajenas.
Nunca de por cierto aquello que no pueda comprobar. Averigüe, investigue, compruebe. La envidia, el egoísmo, la mala fe son terreno fértil para mentir, enredar o destruir. Todo lo que brilla no es oro. Las apariencias engañan. Respete la dignidad de las personas disfrutando su especial forma de ser.
Rechace las murmuraciones, chismes o comentarios malintencionados que pretenden dañar, destruir el buen nombre de las personas. Sea de aquellos que con delicadeza, moderación o prudencia utilizan la palabra, evitando por todos los medios herir o criticar. Tenga presente que cosechará lo que haya sembrado.