Hace carrera en el manejo del presupuesto público nacional el Evangelio de San Lucas: “Traigan el ternero gordo y mátenlo y hagamos fiesta”.
Lo que no cuesta, hagámoslo fiesta parece ser el lema de la mayoría de los ordenadores del gasto público en Colombia. Viven de festín en festín con los contratistas, enlazando el contrato más gordo para pegarle su respectiva mordida sin importarles las consecuencias de sus decisiones, porque al fin de cuenta son deudas que pagarán las administraciones futuras y el pueblo colombiano. Un ejemplo del despilfarro público está por concretarse en los próximos días: El Gobierno nacional a través de Radio Televisión Colombia RTVC, comprará equipos transmisores de televisión digital alta definición (DVB-T2) por $122 mil millones de pesos para cubrir al 70% de los colombianos con 22 estaciones terrestres. Equipos que en teoría simple y llana no se necesitan dadas las actuales condiciones tecnológicas y de mercado. Dirán que soy “Ave de Mal Agüero”, pero solo basta mirar los techos de casas y edificios para comprobar que ya no existen antenas convencionales de recepción televisiva en el país. Un dato adicional, Colombia se ha convertido en el país latinoamericano con más hogares conectados a servicios de televisión paga o comunitaria, con cerca del 85% de los hogares según Ibope. Y eso que faltan datos de la ilegalidad. Para qué entonces emprender un plan tan ambicioso de transmisión que no tendrá repercusión alguna? Dirán que es para las zonas rurales aún no cubiertas por la televisión pública. Pero por qué mejor no entregar entonces una antena satelital social subsidiada a estos pobladores y ahorrarnos el despilfarro de estos recursos. Gastar innecesariamente $122 mil millones equivale a un salario mínimo de doscientos quince mil honrados y sacrificados trabajadores colombianos. Y ni hablar del posterior mantenimiento anual de los equipos, que será otro roto de dimensiones desconocidas.
La desconsideración de los gobernantes colombianos definitivamente no tiene límites.
¿Cuándo aprenderán? ¿Nunca? Será mucho pedir esto como deseo para un feliz 2013.
Insultos vía twitter @figuerjoda

