Publicado por: Jorge Figueroa
La cultura del exceso se tomó a la sociedad contemporánea. Existen tantos y tan variados excesos, que van desde el comer, las dietas, el peso, las cirugías plásticas, la velocidad, el afán de cursos y posgrados, de equipaje, de gastos, de lujos y de autoridad. Para no ser exagerados en el listado, qué mejor que señalar a través de ejemplos cómo los excesos se extienden en nuestra colectividad.
1. Exceso de equipaje: La comitiva presidencial colombiana a la canonización de la Madre Laura se excedió en integrantes y en equipaje. Fueron 42 personas las que acompañaron al presidente Santos y su familia. Número que contrasta con la comitiva mexicana que acompañó la canonización de la Madre Lupita y que fue integrada por un solo funcionario, el Secretario Adjunto para temas religiosos.
2. Exceso de Creatividad: El Libro de Poesía del senador Roy Barreras, todo un dechado de creatividad intelectual, que en teoría le servirá en el futuro para acortar en dos años el tiempo necesario para su pensión, conforme a la Ley 150 de 1886.
3. Exceso de gasto: La Alcaldía de Bucaramanga contrató el alquiler de ocho baños portátiles para cuatro parques, por el término de ocho meses, por la suma de $269 millones. Cuando el costo de compra de un baño nuevo de estos en el mercado es de $2,8 millones, es decir, con el valor del contrato la Alcaldía se habría podido comprar 95 baños. En matemática práctica va a salir costando más la micción en el baño del usuario que la cerveza que allí lo condujo.
4. Exceso de autoridad: El Director de Tránsito de Bucaramanga, en lugar de hacer cumplir el Código Nacional de la materia para controlar el volumen de motocicletas que circulan por la ciudad, se ha ingeniado una serie de medidas para ponerlas en cintura. Incluyen desde exceso de velocidad a partir de 30 km/hora, carnetizacion, carril exclusivo y hasta se llegó al exceso de prohibir el transporte de personas que no tengan vínculo familiar consanguíneo o civil con el propietario de la moto.
Me gustaría verle la cara al Director, cuando en un operativo de registro y control, se encuentre con una pareja de homosexuales a bordo de una motocicleta. Le tocará comerse el pito y recapacitar con una medida a todas luces excluyente, homofóbica y violatoria de la Constitución Nacional. ¿Qué dirá el senador Benedetti de semejante alcaldada?
Insultos vía @figuerjoda











