El ex presidente colombiano Álvaro Uribe tilda a Nicolás Maduro de ser el continuador de un régimen represivo. Maduro dice que Uribe está detrás de un plan para asesinarlo y no teme llamarlo así: asesino. Mientras tanto, el ex presidente Andrés Pastrana opina lo obvio: Colombia se convirtió en validador de un gobierno espurio.
Dicen que las Farc y el Gobierno en La Habana cerrarán con éxito, dentro de poco, el primer punto de la negociación de paz que tiene que ver con la reforma agraria. Dicen que se ha concedido razonablemente y que las varias cuartillas de acuerdo han sido socializadas en secreto con los dirigentes gremiales clave.
¿Quién cree usted que ha matado más policías? ¿Pablo Escobar o Iván Márquez? La pregunta no sería rara hace un par de años pero ahora como estamos en son de paz parece prohibido preguntar, prohibido pensar distinto y prohibido siquiera insinuar que los jefes de las Farc son responsables de crímenes de lesa humanidad.
Es ridículo creer que hacer un pacto con una comunidad cristiana alrededor de ciertos principios para luego elegirse con esa bandera y más tarde votar en contra de todo lo acordado, constituya una conducta punible que pueda llevar a un político a la cárcel.
Quienes esperan una apasionada discusión en el congreso alrededor de los derechos de parejas del mismo sexo, se quedarán viendo un chispero.
Editoriales, opiniones radiales y columnas coinciden en lo mismo: la detención preventiva del exministro Andrés Felipe Arias es absolutamente injustificada. No he visto un solo escrito de abogado que se respete que defienda el carcelazo de Arias. Ninguno.
Sabemos cuál reforma a la salud entra el congreso este martes pero difícilmente podemos anticipar cuál sale y se convierte en ley.
Lo del movimiento político ‘Pido la palabra’ no cuajó. Me cuentan que Antonio Navarro pidió la palabra y se quedó con ella. Para afuera Antanas Mockus, por ejemplo, que no quiso asistir a la última reunión de los independientes.
La declaración nos cogió por sorpresa. Creíamos que en privado le había manifestado a sus amigos que gozaba de buen retiro y que no volvería al parlamento. Pero en el marco de un buen debate en el programa Voces RCN que dirige Juan Carlos Iragorri, se lanzó al agua con su inconfundible “¡me suena!”.