Publicado por: José Manuel Acevedo
La declaración nos cogió por sorpresa. Creíamos que en privado le había manifestado a sus amigos que gozaba de buen retiro y que no volvería al parlamento. Pero en el marco de un buen debate en el programa Voces RCN que dirige Juan Carlos Iragorri, se lanzó al agua con su inconfundible “¡me suena!”.
“¡Cómo no me va a llamar la atención un congreso con Álvaro Uribe y con Jorge Enrique Robledo!”, contestaba Horacio Serpa. “A mí sí me llama la atención”, continuó. Y es que la llegada de Álvaro Uribe al Senado tiene pensando a más de uno en lanzarse para tenerlo como contraparte en unos debates en los que al ex presidente le va a quedar difícil decir: “Siguiente pregunta amigo”.
La verdad es que en el caso de Horacio Serpa, la cosa se pondría buena. Algunos dirán que el reencauche de ciertos políticos solo pone en evidencia que por los lados del partido liberal no hay espacio para la renovación. Sin embargo, una sana combinación de gente joven y dinosaurios políticos que enaltezcan nuestro desprestigiado Congreso puede ser la clave de un 2014 esperanzador para la democracia.
A mí también me suena un parlamento con Robledo, Uribe, Serpa y hasta Vargas Lleras. Me suena la posibilidad de debates serios de esos que convoquen la atención del pueblo, que tengan tanto de buena oratoria como de argumentos sólidos y serios y pesos pesados que marquen líneas ideológicas verdaderamente fuertes.
Puede ser que Horacio Serpa esté echando globos para sacudir al resto de liberales y picarle la lengua a más de uno. Yo lo vi muy serio cuando delante de Jorge Enrique Robledo, Miguel Silva y Jaime Ruiz, dijo que la posibilidad de lanzarse le parecía verdaderamente atractiva.
Su hijo lo puede seguir haciendo bien en el concejo de Bogotá y hasta pensar en retomar el rumbo en la gobernación de Santander ahora que los delfines están de moda.
Pero él, Horacio Serpa Uribe, haría un buen papel en un congreso que tiene una oportunidad única de repuntar en imagen.
¿Será que no nos hace mamola?










