Publicidad
Sáb Sep 23 2017
22ºC
Actualizado 07:04 pm
Lunes 17 de Julio de 2017 - 12:01 AM

Todo pasa y nada pasa

Columnista: José Manuel Acevedo

A diferencia de otros países de América Latina, el sistema político y judicial en Colombia está diseñado para que a los presidentes nunca les pase nada. Ni con la entrada de dinero del narcotráfico en una campaña presidencial ni con el aporte comprobado de una empresa extranjera, lo cual está prohibido en nuestra legislación electoral. Para algunos estas reglas de juego garantizan una estabilidad necesaria; para otros generan incentivos para que nuestros líderes caigan fácilmente en la corrupción porque al fin y al cabo saben que nada les pasará.

No solamente las campañas de Santos y Zuluaga quedarán libres de cualquier investigación seria por los dineros de Odebrecht sino que en los últimos meses, pudiendo plantear algunas reformas en el Congreso para aumentar los controles a la luz de lo que había ocurrido, nuestros partidos políticos se quedaron de brazos cruzados, no introdujeron las necesarias modificaciones legales y nada evitará que en la contienda de 2018 se repitan los mismos pecados impunemente.

La impresión que le queda a los ciudadanos es la de un vergonzoso pacto implícito del establecimiento para “hacerse pasito” y que ni de un lado ni del otro se afecte el statu quo. Así, y solamente así, puede entenderse que el Consejo Nacional Electoral con las pruebas al canto fuera “incapaz” de procesar a las dos campañas involucradas en estos hechos antes de que se decretara la caducidad de las investigaciones.

Como los políticos saben que pueden pasar de agache y salir inmunes en las urnas -porque otra cosa que tampoco existe en nuestro país es el castigo social expresado en no votar por los mismos con las mismas- seguirán como si nada y el espacio para los independientes que buscan con sus mensajes crear distancia frente a los líderes tradicionales no calará lo suficiente.

Por eso para algunos de los candidatos presidenciales es más importante reunirse a puerta cerrada con políticos regionales de muy dudosa reputación antes que proponer un borrón y cuenta nueva para mejorar las prácticas políticas y que el caso Odebrecht no se vuelva a presentar.

Si las nuevas figuras que se proyectan para las próximas elecciones no son capaces de proponer con audacia cambios reales que pongan fin a esta tradicional feria de corrupción y clientelismo, el panorama será desalentador y hará falta un cambio generacional para saber si las cosas pueden mejorar. Aún en ese escenario tampoco nada está asegurado.

Autor:
José Manuel Acevedo
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Sin votos aún
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad