Publicidad
Mar Nov 21 2017
20ºC
Actualizado 10:10 pm
Lunes 10 de Octubre de 2011 - 12:01 AM

Ni reforma ni consenso

Columnista: José Manuel Acevedo

La reforma a la justicia se embolató irreparablemente. Presentadas contra-reformas desde todos los flancos para crear confusión y chantajeado el gobierno con el final de una armonía que tanto parece importarle, los de siempre sabotearon la oportunidad de cambiar las cosas e introducir algo de orden en una rama judicial francamente descompuesta. Los interesados en mantener el statu quo ganaron la partida. El Consejo Superior de la Judicatura seguirá intacto. Ningún escándalo de corrupción fue suficiente para acabarlo. Ni los botines ni su impúdico negocio de jubilaciones exprés alcanzaron. Tampoco la elemental noción de que para administrar los recursos públicos no se necesitan magistrados sino gerentes.

La tutela seguirá procediendo contra sentencias y no hay palabra final que valga. Aquello de la cosa juzgada, que quede para los sistemas clásicos; nosotros preferimos lo exótico. El texto que hoy se discute en el Congreso, además, no soluciona los choques de trenes entre las cortes. Todos se juzgan o todos se perdonan. Quizás sea el compadrazgo el que al final prevalezca.

Pero lo que es más grave: nos vendieron la idea de que lo poco que sobrevivió, llegaría al parlamento con pleno consenso y ahora tenemos las declaraciones de los presidentes de la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado que han aparecido para decir que no es verdad que la integridad del texto presentado en el Congreso, y aprobado ya en primer debate, les guste tanto como el gobierno dice.

Por ejemplo, el Doctor Tarquino, presidente de la Corte Suprema, dijo que esa corporación no está de acuerdo con la eliminación de la Comisión de Acusaciones y el Doctor Fajardo del Consejo de Estado, afirma que ese tribunal tampoco aprueba la participación del ministro de justicia en una sala de gobierno que se establece en la “reforma”.

Y lo que uno se pregunta entonces, es ¿con quién llegó a consenso el gobierno? Algunos nos tememos que el ejecutivo está creyendo equivocadamente que la voz de la Corte Suprema está en los que más hacen bulla y no es así. Si uno piensa que lograr consenso es acoger la propuesta de Augusto Ibáñez, solo porque es el que tiene más a la mano Germán Vargas, está muy equivocado. Hay una división grande en ese tribunal desde hace rato y en esta ocasión se vuelve a manifestar.

Tampoco se podía llegar a un consenso con quien se quería acabar, es decir con el Dr. Angelino Lizcano del Consejo Superior de la Judicatura y sus alegres muchachos. ¿Quién entiende que el CSJ no sólo no desaparecerá sino que saldrá robustecido después del dichoso consenso?
Nos parece que el gobierno cedió en lo que no tocaba y ante quienes no tocaba, porque de reforma ya no queda nada, pero de consenso tampoco parece haber mucho.

Autor:
José Manuel Acevedo
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (5 votos)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad