Publicidad
Mar Dic 12 2017
22ºC
Actualizado 05:20 pm
Martes 21 de Noviembre de 2017 - 12:01 AM

Trabajo social cincuenta años

Columnista: Libardo León Guarín

Bucaramanga venía creciendo demográficamente desde finales de los 40s a un ritmo nunca visto, no tanto por la diferencia entre nacidos y muertos sino por desplazamientosde pequeños pueblos y veredas hacia asentamientos urbanos mayores por razones conocidas y repetidas: la violencia y las condiciones de vida en el lugar de origen, la alta natalidad y el poco empleo. El fenómeno era nacional y los resultados también: como la tierra prometida no estaba preparada para la avalancha, cinturones de miseria aparecieron por diferentes lugares, tugurios sin servicios, con terrenos invadidos en San Gerardo, Quebradaseca, La Libertad, Doce de Octubre, Regaderos, Las Olas, Papeles, La Cumbre, etc.

Por los 60s ya con el problema agigantado aparecieron algunas soluciones paliativas sin ser estructurales, pero algo había que hacer: el control natal, la reforma agraria, el desarrollo orientado hacia ciudades intermedias; y en medio de semejante crisis conciencia en las universidades sobre los problemas sociales del país; así nació la carrera de Trabajo Social en la UIS en 1967, hace 50 años, si bien venía de un experimento fallido que algunas señoras altruistas de la ciudad quisieron llevar a cabo poniéndole sexo a la ciencia con la Universidad Femenina de Santander. Desde entonces la Universidad se atrevió a meterle diente a los problemas sociales lo cual significó, como sucedió con la creación de la Facultad de Ciencias de la Salud hace también 50 años, un cambio de ritmo al destino eminentemente técnico marcado para el claustro desde 1948.

Cómo no recordar hoy a sus profesores y alumnos, a su primera directora Emma Escandón de Clavijo, a las jornadas diurnas y nocturnas de prácticas en Comunidad en estos barrios marginales donde estudiantes y profesores ponían su granito de arena, tratando de sensibilizarse con el país de los problemas y no solo de los éxitos; si no estaba en sus manos solucionarlos de raíz -las causas no estaban en sus manos-, por lo menos hubo avances: un plan de erradicación de tugurios con programa de autoconstrucción de viviendas podría ser solo una muestra de lo hecho y continúa haciendo esta carrera en la UIS y por sus egresados formados en las ciencias sociales, en la investigación y en el compromiso.

Autor:
Libardo León Guarín
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Sin votos aún
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad