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Martes 20 de Diciembre de 2011 - 12:01 AM

Navidad fiesta pagana

Columnista: Libardo León Guarín

Lo que comenzó como recordatorio del nacimiento de un líder de reconocida influencia política y espiritual durante 20 siglos, sobre todo en Occidente, terminó siendo una fiesta pagana en honor del Hermes griego y del Mercurio romano. Por lo demás así llamaron los colonizadores cristianos toda celebración o ceremonia en pueblos con creencias diferentes, entre otras satanizándolas para que resultara más fácil eliminarlas. Ahora el dios comercio está dándoles de la misma medicina. Hoy diciembre y lo que hacía que este mes fuese bien distinto resulta para muchos el peor del año y de salir corriendo. Las navidades negras y amargas de las rancheras quedaron cortas.


Es tal la astucia comercial para explotar sentimientos y creencias, que institucionalizaron períodos de vacaciones y primas para que se gastaran viajando o comprando y comprando, que es como decir con esta mano te doy y con la otra te quito, hasta llegar la venganza de enero. Todo adornado y luminoso en tiempos de campañas contra el calentamiento global y de energía escasa. Las ciudades ya desordenadas, se nos transforman en espacios donde no dan ganas de salir de la casa: las calles llenas de vendedores ambulantes al servicio de comerciantes mayoristas, excusados en el desempleo y ahora ocupando las aceras de todos con autorización; los vehículos de otras partes un peligro que rueda por la ciudad sin conocimiento de las señales de tránsito; los taxistas cobrando más y haciendo lo que no podían hacer en septiembre, o sea intentar que el pasajero vaya para donde ellos van; los raponeros haciendo su agosto en diciembre y el consumismo protagonista central en homenaje a Hermes y a Mecurio, felices de ver a la gente gastando en baratijas y en "gadgets" lo que no tiene. Pero mañana será otro día.


Como si no fuera poco, en el diciembre pagano hecho dios del caos, el invierno ayudando en un mes antes seco al que llamaban mes de la alegría. Y la caridad cristiana que lavando culpas con mercaditos y cenas bien tramadas para que aguanten los 365 días por venir, cuando con pagar salarios justos sería suficiente. Diciembre de "estrés" e intranquilidad agobiante, de ilusiones efímeras y caos urbano, de alientos esperados para el nuevo año confiados a la suerte, como si el simple paso del tiempo fuese garantía de éxito.


EDUCACIÓN PARA LA CIUDAD.- Si las aceras no son para vender mercancías ni para estacionar vehículos, las calzadas vehiculares tampoco son para los peatones.

Autor:
Libardo León Guarín
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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