Publicado por: Luis Ernesto Ruiz
No fue porque se ahogó la orquesta. Será tal vez por la percepción que tienen los colombianos que el diálogo en Cuba con las Farc tiene mucho de secreto y más de política de lo que puede esperarse; además de las peloteras que a diario se están viendo con un Uribe cargado de tigre y tuiteando a diestra y siniestra. El país sí quiere la paz, pero quiere enterarse de hasta dónde se va a llegar en el sacrificio, porque de eso tan bueno no dan tanto.
Está claro que en las conversaciones en Cuba, las Farc no se pueden atrever a hacer lo que se ha hecho en otras conversaciones de paz en otros lares: desmontar las Fuerzas Armadas para poder tener en el futuro un camino expedito para llegar al poder (como en Nicaragua). El doctor Santos, desde luego, no les teme a las tuiteadas de Uribe pero se encontraría sin ninguna posibilidad de aspirar a otro cuatrienio. En eso podemos estar tranquilos los colombianos: el país respalda a sus instituciones armadas.
Otro factor que hay que tener en cuenta es la situación con los vecinos venezolanos. El resultado electoral del pasado domingo claramente vislumbra que este gobierno polarizado y con poco respaldo va a encontrar que su principal problema será las diferencias en el propio chavismo y va escoger el camino de buscar respaldo nacional, peleando con su vecino colombiano. Ya no serán las Farc su motivo de discordia. Seguirá protegiéndolas y se acordará de sus pretensiones en la Guajira y en el Golfo de Coquivacoa.
Recuerden que hace unas semanas empezó a denunciar que habían capturado a colombianos que buscaban desestabilizar al país -como estrategia para conseguir votos-. Esto no debe ser motivo de preocupación. Bien sabido es que tenemos unas FuerzasArmadas preparadas y entrenadas, y que han soportado un conflicto interno que les ha dado experiencia y formación. Las diferencias con la carrera armamentista de Chávez no son muchas.
Es mejor que le quitemos ruido al río, porque los colombianos queremos menos peloteras internas y seguir luchando por sacar este país adelante, pues ya hemos sufrido bastante.









