Lunes 24 de Septiembre de 2018 - 12:01 AM

Tarjeta profesional: el debate es otro

Columnista: Luis Fernando Rueda

Hace curso en el Congreso de la República el proyecto de ley 234 de 2018, que ya tuvo su primer debate en el Senado, el cual intenta revivir la famosa tarjeta profesional de periodista, que cobró vida jurídica en el año 1975 por medio del Estatuto del Periodista (Ley 51 de 1975), y que se cayó en marzo de 1998 cuando la Corte Constitucional dejó sin vigor esta norma.

El fallo de la Corte, hace 20 años, se basó en determinar que la labor de informar, al ser la libertad de expresión un derecho fundamental consagrado en la Constitución Política, no era de uso exclusivo de los comunicadores. Así se zanjó en ese entonces, por lo menos en el plano normativo, el eterno debate sobre si el periodismo era una profesión o un oficio, discusión que se ha mantenido latente hasta el sol de hoy.

El nuevo intento, que preparó como ponente en la legislatura pasada el ahora exsenador Nerthink Mauricio Aguilar Hurtado, y que heredó su hermano Richard Alfonso Aguilar Villa, senador primíparo, pretende reconocer “la profesión de Comunicación Social – Periodista y Organizacional, se crea el Consejo Profesional del Comunicador Social Periodista y Organizacional y se dictan otras disposiciones”.

Yo quisiera pensar que detrás de esta iniciativa hay una noble intención de los hermanos Aguilar por pensar en la profesionalización del oficio, pero me asaltan las dudas cuando me detengo a leer el contenido del articulado, en especial, porque nunca he estado de acuerdo con esa puja del gremio que, muchas veces de forma “canibalista” privilegia un énfasis -ser periodista- sobre los otros muchos que se desprenden de las ciencias de la comunicación.

La Federación Colombiana de Periodistas, Fecolper, presentó una propuesta preliminar de ajustes al proyecto de ley, que le quita el apellido “organizacional”, y los académicos reunidos en su asociación de programas de comunicación social han dicho que “no queremos más informalidad en la comunicación”, pues tal como está la propuesta, el que demuestre experiencia podría aspirar a una credencial. Ya tenemos suficiente con tantos “Youtuber” o “influencer” que quieren graduarse de periodistas en las redes sociales.

Autor:
Luis Fernando Rueda
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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