Jueves 20 de Noviembre de 2014
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Luis Pinilla Pinilla
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Jueves 27 de Diciembre de 2012 - 12:01 AM

Construcción de paz

Autor: Luis Pinilla Pinilla
Para este fin de año, cuando una vez más estamos comprometidos en construcción de paz, valgan unas reflexiones sobre el tema, sin temor a parecer reiterativo. Construir paz es una misión de todos y por siempre.

El siglo XIX se caracterizó por la sucesión de guerras civiles, ocho conflictos armados de diferente magnitud y cobertura, entre 1819 y 1902. Modalidad de violencias que termina con los tratados de Neerlandia, Wisconsin y Chinácota, mediante diálogos donde se tuvo presente que toda negociación requiere transparencia y buena fe de ambos lados y estar dispuestos a dar y recibir.

Teniendo claro que unos eran los personajes y las circunstancias de entonces y otros los de ahora, 110 años después, en el primer artículo del Tratado de Chinácota, los revolucionarios se comprometen a deponer las armas y todo elemento de guerra en su poder, y en el segundo, el Gobierno se obliga a conceder amplia amnistía a quienes hayan tomado parte en la revolución. 

El undécimo artículo del tratado dice: “Con el fin de contribuir al restablecimiento y definitiva consolidación de la paz pública, y con el patriótico intento de abrir camino a la concordia nacional, el Partido Liberal declara que reconoce la Constitución vigente en la República y manifiesta su firme voluntad de someterse a ella y acatarla como Carta Fundamental. En consecuencia, promete solemnemente no procurar en lo sucesivo las reformas o enmiendas que estima necesario introducir en ella, sino por los medios pacíficos que ella misma determina.”

En virtud de estos acuerdos: “Colombia pasó por el más largo período de estabilidad política interna de su historia como nación independiente. Los dos partidos tradicionales demostraron una capacidad para el debate civilizado y la competencia pacífica, que contrasta nítidamente con su anterior comportamiento; hacia 1930, Colombia estaba a punto de ser aclamada como democracia latinoamericana ejemplar”, escribe David Bushnell en “Colombia una nación a pesar de sí misma”. (Continuará).
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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