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Jueves 10 de Noviembre de 2011 - 12:01 AM

Violencias de hoy, herencia de un pasado

Columnista: Luis Pinilla Pinilla

En el Gobierno de Belisario Betancur se hace un esfuerzo por encontrar una salida política al conflicto, intento sobre el cual dice el General Álvaro Valencia Tovar, quien participó en el proceso:

“Se ha persistido en la idea de combatir los grupos en armas con las armas, dentro de la noción simple de que se trata de una confrontación bélica, desestimando las lecciones de tantos años. Dentro de este criterio se ha dejado la solución a las Fuerzas Armadas, olvidando que un conflicto de naturaleza política, social, económica e ideológica no puede solucionarse por el uso solitario de la fuerza. Esta puede vertebrar otros esfuerzos y habría de vertebrarse dosificadamente como parte de ellos, pero es la suma de medidas coherentes y adecuadas lo que permitirá erradicar la anormalidad provocada por razones tan diversas como complejas.

Enfrentando la fuerza del Estado contra la fuerza de la guerrilla no se hallará una solución. Lo demuestra la historia de los pasados treinta años, en los que el enfrentamiento armado no ha traído consigo soluciones. Antes el problema se ha expandido en el medio rural hasta extremos en verdad alarmantes”.
Por su parte Horacio Serpa, quien también participó en el proceso de construcción de paz en el Gobierno Betancur, dice:

“No se trataría, convinimos todos, en una diligencia para contar muertos y lamentar tragedias, sino para evitarlas, en un permanente y sentido propósito de colaboración para facilitar el entendimiento y silenciar los fusiles de bando y bando. Cree uno que para algo sirvió este procedimiento, que era una experiencia sin antecedentes y por lo tanto sin derroteros claros, pero al fin y al cabo un esfuerzo muy sentido por contribuir al buen suceso de la paz en el que ya participábamos un número apreciable de ciudadanos de diferente estilo, condición y filiación, pero con un mismo empeño: la tranquilidad para la patria”.

Lo anterior es la contraportada de mi obra “Violencias de hoy, herencia de un pasado”, cuyo lanzamiento se hará en el mes de diciembre. Son palabras que vienen muy a tono con la dada de baja de Alfonso Cano, donde una vez más, como en la del Mono Jojoy, se impuso la labor de inteligencia de las Fuerzas Armadas sobre la simple fuerza bruta. Y que atendamos la invitación del Presidente Santos de no dejarnos llevar por el triunfalismo. Logros como estos son avances, pero como lo expresan Valencia Tovar y Serpa Uribe, todavía no son la paz.

Autor:
Luis Pinilla Pinilla
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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