Publicidad
Sáb Nov 18 2017
22ºC
Actualizado 02:04 pm
Jueves 09 de Febrero de 2012 - 12:01 AM

La memoria histórica

Columnista: Luis Pinilla Pinilla

En alguna oportunidad, como expresión de su vivencia política, dice Belisario Betancur “Aunque parezca perogrullada decirlo, es paradójicamente honroso, duro, grato, frustrante e incitante el cargo de Presidente de la República. Viviéndolo se vuelve realidad inescapable y vivencia aquello de que no hay una sola verdad sino varias y contradictorias verdades.” O como, traducido de Shakespeare, dice el refranero popular: “Nada es verdad, nada es mentira, todo depende del cristal con que se mira”.
Por su parte la Comisión de la Verdad, en referencia al Holocausto de El Palacio de Justicia, dice: “La memoria histórica es un concepto central para entender la trascendencia de la verdad y su significado político y jurídico. La fidelidad de esta memoria a los hechos suele ser un ejercicio subjetivo, pero aspira a construir una narración socialmente compartida de hechos que, como los que se relatan en este Informe Final, representan hitos fundamentales de nuestra evolución como nación.”

Lo anterior con ocasión del fallo proferido por el Tribunal Superior de Bogotá, un fallo más, en relación con el Holocausto, que, acorde con que son varias las verdades, la verdad es “un ejercicio subjetivo”, ha dado lugar a todo tipo de comentarios a favor y en contra. Por mi parte, solo me queda recordar al padre de Carlos Rodríguez, uno de los desaparecidos, cuando, con lágrimas en los ojos, me decía: “yo lo único que quiero es saber dónde está mi hijo, qué hicieron con él”.

En un contexto internacional, Chávez amenaza, y Correa lo respalda, con no venir a la Cumbre de las Américas en Cartagena si Cuba no es invitada, a lo cual responde la Ministra Holguín que ese es un tema no “solo de Colombia, sino de todos los países de la Cumbre. No queremos imposiciones”.

Lo curioso de esto, dentro del contexto de verdad y mentira, es que Chávez dice que no estamos en 1960 sino en 2012, olvidando que es a los Castro, El Che, la Cuba de 1960, a quienes “Brochávez”, arrastrando a Venezuela, pretende copiar en 2012. Lo cual obliga a retrotraernos a los 60’ cuando Castro, con su política de exportación de la revolución, nos legó, dentro de otras donaciones, al Eln y el fortalecimiento de las Farc. Y más atrás en la historia, 1948, es Gabriel García Márquez quien en su obra “Vivir para contarla” nos narra la participación de Fidel Castro, si no en el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, sí en la barbarie que se suscitó después.

Autor:
Luis Pinilla Pinilla
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Sin votos aún
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad