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Jueves 15 de Marzo de 2012 - 12:01 AM

La descentralización municipal

Columnista: Luis Pinilla Pinilla

Estudiando la reforma constitucional de 1986, que fijó el punto de partida institucional a la descentralización administrativa de los municipios, seguida luego por la de los departamentos, Constitución de 1991, me surgieron algunas reminiscencias de mi actividad como Alcalde de Barrancabermeja, 1970-1972.

Sea lo primero. Un par de años antes de asumir la Alcaldía, el Burgomaestre en ese entonces llegó a la oficina y le preguntó al conductor del carro oficial: “Parrita ¿usted por qué no fue a recogerme?” Y Parrita le respondió: “¿Cómo, a usted no le han dicho que usted ya no es el Alcalde? Yo no podía ir a recogerlo” y le mostró la Vanguardia donde en primera página decía cómo el Alcalde de Barrancabermeja había sido destituido fulminantemente del cargo la noche anterior. Así era entonces, los alcaldes eran de libre nombramiento y remoción y dependían de los gobernadores, al igual que éstos dependían del Presidente. Recordando también que en ese entonces había alcaldes “profesionales”, que llegaban a administrar municipios que nunca antes habían visitado.

Ya en mi tiempo de Alcalde, fueron ingentes las gestiones para conseguir que Ecopetrol, propietario en lo rural y urbano de la mayor parte de los predios del municipio, además de un porcentaje bien por encima del 50% de toda la economía municipal, en forma tal que había una clara discriminación entre “el pueblo” y “la Empresa”, pagara los impuestos predial y de industria y comercio; las gestiones no alcanzaron a fructificar, pero el camino quedó trazado como para que ahora, con la Reforma de 1986, la Constitución del 91 y las normas surgidas en su desarrollo, compare con admiración el presupuesto que en ese entonces manejaba el Municipio y el que maneja hoy, agregando que entonces las regalías petroleras eran exiguas.  

Otra reminiscencia es la de los viajes que hube de hacer a Bogotá, ni siquiera a Bucaramanga, para conseguir que el Instituto Colombiano de Construcciones Escolares – ICCE se decidiera a construir una escuela, en ese entonces de especial necesidad, en tal forma que incluso los sacerdotes y luego el mismo Obispo de la Diócesis intercedieron para conseguirla.

Una reminiscencia más, las gestiones adelantadas ante el Instituto de Fomento Municipal, iniciadas por mi antecesor en la Alcaldía, Horacio Serpa, para la construcción del acueducto de Barrancabermeja; gestión que se concretó con la firma del contrato, como “regalo” de la nación al municipio, con ocasión de sus 50 años de constitución, 26 de abril de 1972. Indudablemente, pese a sus falencias, es significativo lo que se ha adelantado en la institucionalidad.

Autor:
Luis Pinilla Pinilla
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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