Jueves 30 de Octubre de 2014
Publicidad
Publicidad
Manolo Azuero
Patrocinado por:

Carlos Fernando Sánchez renunció hace días a la Corporación Parque Nacional del Chicamocha, después de una larga y cómoda estadía en esa entidad que manejó por 10 años a su antojo. Renunció para aspirar a la gobernación de Santander bajo el ala presa pero aún poderosa del coronel Hugo Aguilar.

Su voto: Ninguno (13 votos)

Hace tres años quedó clarísimo que en Santander se puede llegar al poder sin mayor esfuerzo intelectual. Richard Alfonso Aguilar fue candidato a la gobernación porque a su papá lo inhabilitaron para participar en política. Y Lucho Bohórquez a la alcaldía porque no le dieron el aval liberal para aspirar a gobernador. Ninguno de los dos había hecho mucho por estar ahí.

Su voto: Ninguno (17 votos)

El viernes terminó la Primera Cumbre Nacional de la Educación en Medellín. Si uno revisa el detalle del presupuesto total de la Alcaldía de Bucaramanga (982 mil millones de pesos) para este año 2014 puede entender, sin dar muchas vueltas, por qué nuestra ciudad no acoge un evento así. Y por qué la estadía de Lucho Bohórquez en la Alcaldía de Bucaramanga es infortunada para los estudiantes.

Su voto: Ninguno (9 votos)

Muchos políticos presumen que el pueblo que gobiernan, o que aspiran a gobernar, está ahogado en la ignorancia. Fredy Anaya, el seudo empresario que ha hecho una fortuna saltando de la política a los negocios que dependen de la política y viceversa, está entre esos muchos.

Su voto: Ninguno (6 votos)

Los últimos tres inquilinos del palacio del poder en Bucaramanga, incluyendo el actual, tienen varias cosas en común: llegaron al solio como militantes del Partido Liberal, consintieron las Fundaciones de Papel, aceitaron la máquina de contratos de prestación de servicios, y también, entre otras más, le dieron trabajo a Claudia Fernández en la Secretaría de Educación.

Su voto: Ninguno (14 votos)

La generosidad de ‘Lucho por mí’, el alcalde de Bucaramanga, para que él y su gobierno se den bombo en los medios es tan basta (y peculiar) como la suerte de los hermanos Valderrama en las millonarias licitaciones públicas de la región.

Su voto: Ninguno (23 votos)

Por muchos años en Santander nos gobernó una élite elegida a dedo que, aunque más honrada que la que manda hoy, fue incapaz de darse cuenta que construía una sociedad excluyente que marginaba no a pocos en la pobreza. Por eso con la elección popular, que no fue lo más torpe sino lo más sensato que pudo pasar, esa élite perdió la batuta y nunca más la recuperó.

Su voto: Ninguno (11 votos)

El gobernador de la gente, Richi Ricón, también conocido como Richard Aguilar, llegó al poder en Santander para hacer con plata pública todo lo que no hace la gente. Viajar a lugares tan ‘recónditos’ como San Gil en chárter o ir a Roma a una audiencia fugaz con el Papa y llevar jefe de prensa, son apenas dos ejemplos recientes.

Su voto: Ninguno (9 votos)

Cuento cinco años desde que empecé a escribir aquí en Vanguardia. Desde mis 17 años hasta mis 22. Dije, en una de mis primeras columnas, que quería ser una voz contra la indiferencia. Realmente, al final, lo que hice fue recopilar las voces de otros, de muchos, contra la indiferencia de la clase dirigente local, frente a los reclamos de la gente.

Su voto: Ninguno (22 votos)

Desde que empecé a escribir, en enero de 2009, hay un rasgo de la dirigencia del área metropolitana de Bucaramanga que sobrevive al dinamismo de la política. Me refiero a la dejadez, que se refleja en la incapacidad de resolver los problemas más simples de la ciudad. Aquí una lista, no exhaustiva, pero suficiente.

Su voto: Ninguno (7 votos)
Todos los columnistas

Zona Comercial

Publicidad
Todos los derechos reservados Galvis Ramirez & Cia S.A. - 2014 - Bucaramanga - Colombia. Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular. Términos y condiciones