Publicidad

Manolo Azuero
Domingo 25 de noviembre de 2012 - 12:00 AM

Trocha de la prosperidad

Publicado por: Manolo Azuero

Compartir

El gobierno nacional sabía bien - y con sobrada anterioridad - que la concesión de la vía Bogotá (Zipaquira) - Bucaramanga (Palenque) se acababa a comienzos de este 2012. Con la noción de planeación en el olvido, finiquitada la concesión comuneros Invias  asumió la operación de la vía. Ocho meses después de que dicha entidad asumiera el control, y el recaudo de los peajes a través de Odinsa, algunos tramos de la carretera se asemejan a una trocha y no a un ‘corredor de la prosperidad’, como dice el Presidente Santos. Si a la ‘maldita niña’ le diera por aparecer otra vez, la conectividad de Santander quedaría en el limbo.

Por la vía -atravesada por una falla geológica- transitan cada semana, en sectores claves, más de 13 mil vehículos de carga, motores de la economía. A eso hay que sumarle el transporte particular, máxime aquí en Santander donde se pretende fortalecer el turismo. El tráfico diario total oscila entre 5 y 6 mil vehículos -de cualquier tipo-, una cifra nada despreciable.

Desde que Invias asumió la carreta el deterioro de la misma es evidente. Hace unos meses el mantenimiento rutinario entre Agosto y Diciembre de 2012 se le adjudicó a microempresarios. Trayectos complejos (73 kms) como Puente Nacional-Oiba, afectados seriamente por los problemas geológicos, se asignaron mediante dos contratos que suman 163 millones de pesos. La anterior una cifra irrisoria frente a las exigencias del sector. Basta darse un ‘paseo’ por la zona y encontrar más de un enrome cráter y varios hundimientos que obstruyen la movilidad, dificultades que las micro empresas no tienen cómo ni por qué resolver. El tema de la operación también resulta cuestionable. Los carro talleres y las ambulancias que ofrecía el concesionario anterior ya no están disponibles en el corredor vial.

Para reafirmar lo de trocha, proyectos neurálgicos siguen lejos de un final feliz. En Octubre de 2010 en el sector conocido como El Terán, Socorro, la banca se hundió y el paso quedó restringido a un solo carril. Hoy sigue igual. No imagino fácil la obra que se desarrolla, pero un Estado que demora más de dos años para restaurar una vía nacional es mediocre. ¿Otro caso? En el sector de
Quebradaseca cerca a Pescadero el paso sigue vía un puente militar desde Mayo de 2011 y no hay obra en curso.

En los últimos días el gobierno aceleró. El viernes pasado salió a licitación una nueva concesión corta a 3 años de 274 mil millones de pesos para operar y mantener todo el corredor - faltan meses para que se adjudique -. Además, desde Octubre, se entregaron  millonarios contratos de obra para el mejoramiento de la carretera. Esto se puede aplaudir, aunque nada justifica la falta de planificación y el bache de ocho meses que hoy nos ofrece una trocha vial para la competitividad de Santander.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día