Publicidad
Sáb Dic 16 2017
27ºC
Actualizado 01:07 pm
Viernes 04 de Noviembre de 2011 - 12:01 AM

En constructiva disidencia

Columnista: Manolo Azuero

Bucaramanga se manifestó y eligió a Luis F. Bohórquez como Alcalde. Hoy, los que hemos sido críticos del adefesio de la última administración y optamos por un camino diferente, el que nos propuso Martha Pinto, estamos en disidencia, aunque respetamos y reconocemos el triunfo del Liberalismo. Hoy, más que nunca, esperamos que Lucho Bohórquez asuma sin vacilar el reto de construir una ciudad con más oportunidades sociales y laborales, sin corrupción, que cuente con un Gobierno al servicio de la gente. Hoy, como hubiese sucedido bajo cualquier otra circunstancia, estamos listos para continuar con una veeduría cívica y constructiva, que nos permita, como actores de la sociedad civil, contribuir a la edificación de un mejor futuro, vigilando el gasto público, exigiéndole al Estado el cumplimiento y ejercicio de la ley.


Para empezar, Bohórquez deberá trabajar por culminar las obras inconclusas. La Plaza de Mercado del Kennedy y el Parque Extremo deben inaugurase, la Novena y el intercambiador de Neomundo deben construirse de acuerdo con el cronograma y se debe considerar la posibilidad de desarrollar las obras ya diseñadas para la movilidad. Igualmente, hay que reunir esfuerzos para que escenarios como el Centro Cultural del Oriente se sigan transformando en espacios para la gente y no continúen como albergues de la desolación.


En cuanto a promesas y propuestas de campañas, hay ciertas llamativas que tendrá que llegar a cumplir. El tercer carril no debe demorarse, si de verdad es la solución más viable. Las canchas sintéticas, el internet subsidiado, los computadores para todos y las tarifas de transporte diferenciales no pueden quedarse solo en propaganda proselitista. En cuanto a la prometida creación de las secretarias de la Mujer y de Desarrollo Económico, debe evaluarse en términos de conveniencia administrativa y fiscal, además de garantizar que sean instrumentos benéficos para los intereses de la ciudad y no nuevas islas para consentir el apetito burocrático.


Para establecer la base del éxito a plenitud, el buen gobierno tendrá que batallar contra la corrupción y el clientelismo. Deberá asumir con autoridad las riendas de todas las dependencias municipales, identificar y denunciar los carruseles de contratistas y elegir en los despachos principales a líderes capaces y honestos, que no permitan la contratación tramposa y sean garantes de legalidad en el ejercicio de lo público. Así mismo, deberá instaurar la deliberación como único modelo de debate con el Concejo, y acabar con la repartición burocrática como herramienta de diálogo.


El desafío es grande. No queda más que desearle al nuevo Alcalde la mejor suerte y acompañarlo con una gran veeduría ciudadana.

Autor:
Manolo Azuero
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Su voto: Ninguno (11 votos)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad