Publicado por: Miguel Angel Pedraza
Después de varios intentos e incumplimientos, por fin se realizaron las primeras audiencias de imputación en contra de los involucrados en el llamado “carrusel de contratos” local, con el exalcalde Héctor Moreno a la cabeza. Se imputaron delitos de corrupción por parte de la Fiscalía ante el festín contractual de finales de 2011.
Además de formular la imputación penal, el ente investigador solicitó imponer medida de detención a los citados, en especial a los exfuncionarios, pero los jueces del sistema acusatorio se abstuvieron de asegurarlos. Eso no está mal ni es ilegal, a pesar del reclamo ciudadano para encarcelar a los comprometidos. En el plano procesal debe distinguirse que no toda solicitud de medida conlleva necesariamente su imposición, así todos repudien la actuación delictiva.
El proceso penal continúa y lo importante, además de garantizar la presencia de los sindicados, es que se conozca la verdad y se establezcan responsabilidades para impartir justicia. Eso espera la sociedad, después de conocer con evidencias los bochornosos episodios en donde con contratos irregulares y falsedades se abusó del presupuesto de la ciudad.
Lo controversial de este asunto es que unos jueces se abstuvieron de decretar el aseguramiento y que otro juez de garantías, por el contrario, impuso detención domiciliaria al contratista Germán Ríos, comprometido junto con la también imputada Elvia Liliana Sarmiento en la misma contratación indebida. Extraña situación, en cuanto se supone mayor rigor para la exfuncionaria, atendida su condición de servidora pública, mientras que el contratista no tiene esas calidades especiales. Y extrañísima la actitud de otra juez, quien no quiso hacer una audiencia argumentando impuntualidad de las partes, que nunca existió.
Pero con medida o sin medida, lo cierto es que pudieron arrancar los procesos y que todavía faltan otras imputaciones, así como también están pendientes las apelaciones. Con todo, la garantía de presunción de inocencia sigue intacta en favor de los sospechosos hasta que no sean vencidos en juicio. ¡Apenas están imputados!









