Jueves 24 de Julio de 2014
Publicidad
Publicidad
Movimiento Cívico Conciencia Ciudadana
Patrocinado por:
Jueves 07 de Marzo de 2013 - 12:01 AM

La Minería subterránea

Autor: Movimiento Cívico Conciencia Ciudadana

La minería subterránea rompe el subsuelo y los acuíferos de recarga alterando las dinámicas de aguas superficiales y subterráneas. En sus actividades de exploración y explotación retiran mediante bombeo el agua que les “incomoda”; estas aguas subterráneas provienen de partes altas, que se escurren hacia el interior de los túneles.

Al perforar la montaña producen la alteración de su química al entrar los suelos en contacto con el oxígeno. Los minerales sulfurosos presentes en las rocas desprenden ácido sulfhídrico y sulfúrico originando las aguas acidas (de bajos pH) que degradan severamente la calidad del agua, haciéndola prácticamente inservible.

De otra parte, los metales pesados como el arsénico, cobalto, cobre, cadmio, plomo, plata y el zinc contenidos en las rocas de excavación, se  lixiviarán, es decir, se disolverán en las  aguas ácidas dificultando su  remoción. Aguas ácidas y metales pesados ruedan aguas abajo empujados por la fuerza de gravedad y la presión hidrostática hasta encontrar las corrientes subterráneas que fluyen entre las formaciones rocosas hasta alcanzar las corrientes de pequeños nacimientos, quebradas y lagunas, contaminando todo a su paso.

La cobertura vegetal de Santurbán ya está siendo afectada como resultado del hundimiento de los niveles freáticos. Al alterarse la humedad de los suelos del páramo, los microorganismos que viven en  la “tierra negra” morirán irremediablemente, alterando las diferentes formas de vida en la montaña. Al daño tras la perforación de kilómetros de túneles y galerías se suman riesgos latentes durante el proceso de “beneficio”.

El cianuro empleado en el proceso de separación del oro o plata de la roca triturada, se derrama, gotea o se traslada al cuerpo de agua más cercano. El cianuro quedará para siempre en las escombreras donde cual bomba de tiempo, esperará un sismo o un gran aguacero para desbordarse o romper las frágiles membranas que lo contienen y así  entrar en las corrientes subterráneas. En ese momento, ya no habrá nada qué hacer.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Su voto: Ninguno (2 votos)
Compartir en facebookCompartir en twitterCompartir en my spaceAgregue a digg.com
Agregar comentario
Agregar comentario
Comentarios de facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad

Zona Comercial

Publicidad
Todos los derechos reservados Galvis Ramirez & Cia S.A. - 2014 - Bucaramanga - Colombia. Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular. Términos y condiciones