Publicado por: Movimiento Cívico Conciencia Ciudadana
Para Javier Restrepo, de Ipsos Napoleón Franco, una ciudad satisfactoria para vivir es aquella con:
-Una adecuada administración pública -con un alcalde confiable y con buena gestión-, un Concejo Municipal con buena gestión, que realice una efectiva, transparente y responsable inversión del presupuesto público.
-Buenas condiciones de movilidad gracias a varios factores, principalmente vías en buen estado.
-Donde sus ciudadanos se sienten seguros, y no son víctimas de delitos.
-Con gente optimista y orgullosa de su ciudad.
-Con un espacio público satisfactorio y andenes por dónde caminar.
-Con instituciones apreciadas y eficientes.
-Con gente de buen comportamiento, servicios públicos satisfactorios y buenos barrios para vivir.
En la clasificación de ciudades que conforman la red Cómo Vamos, según el promedio de las 21 variables identificadas como claves para que una ciudad sea satisfactoria para vivir, el AMB apenas alcanza el 7º lugar (43%), después de Medellín -1º lugar (85%)-; Manizales (67%); Pereira (60%); Barranquilla (53%); Valledupar (50%); Cartagena (49%); y sólo por encima de Ibagué (40%); Cali (38%) y Bogotá (36%).
Y es que el AMB es la peor librada en movilidad, satisfacción con la oferta recreativa y cultural, y conocimiento de sus alcaldes de cada ciudad; está dentro de las ciudades donde hay menos optimismo, orgullo y menor satisfacción con la ciudad para vivir; donde se confía menos en sus alcaldes -con imagen poco favorable- y con la forma en que invierten los recursos públicos. También está dentro de las ciudades menos satisfechas con las vías, vivienda, alumbrado público, andenes, situación económica, salud y educación.
Lo más preocupante: la percepción de los ciudadanos del AMB refleja la realidad al remitirnos a los indicadores técnicos; si acaso, la percepción es benévola con la realidad. El AMB vive de glorias pasadas.










