Publicado por: Omar Rangel
En el día de ayer se celebró un foro de la mayor importancia para Bucaramanga en la Cámara de Comercio. Aunque el eje central del mismo fue la viabilidad de la construcción de un tercer carril en el viaducto García Cadena, propuesta de campaña del alcalde Luis Francisco Bohórquez, fue inevitable que al final de las presentaciones programadas el debate fuera abordado desde una perspectiva más amplia en la que las hipotéticas obras no parecen ya la panacea. Es claro que para dar respuesta a los graves problemas de la movilidad de nuestra ciudad se necesitan acciones urgentes y que, en ese escenario, ampliar el puente es una posibilidad; pero también es claro que el lío en el que nos encontramos es el resultado de la falta de planeación con la que se manejan estos temas por parte de una clase política que entiende de campañas, pero no de conceptos técnicos.
¿Hacia dónde va Bucaramanga? Fue la pregunta que con acierto hizo la Sociedad Santandereana de Ingenieros, SSI, al final del foro. Su invitación es a seguir todos los pasos a los que nos llama la planeación. Al respecto la SSI resaltó que estudios que han realizado con anterioridad y sobre todo tiempo cuestionan seriamente la inversión de miles de millones de pesos sobre el mismo cuello de botella. También resaltó que una sana relación de costos y beneficios que incluya no sólo el impacto de las obras de infraestructura, sino otros aspectos como los beneficios del fortalecimiento del transporte público, de la cultura ciudadana y de la recuperación del espacio público, es la manera en la que los problemas de movilidad de nuestra ciudad deben ser abordados. Sobre la recuperación del espacio público en particular, la SSI hizo énfasis en cómo una simple decisión del Alcalde, sin necesidad de financiamiento y partidas presupuestales, puede tener repercusiones muy positivas y sobretodo inmediatas sobre el caos en el que la ciudad está sumida.
Si bien es claro que Luis Francisco Bohórquez no es el culpable de nuestra situación presente, que es más bien un asunto heredado de una seguidilla de administraciones mediocres, preocupa la manera como el Alcalde ha abordado el tema los últimos días.
Por eso, el llamado es a la atención inmediata pero no apresurada, a la planeación y a no subestimar conceptos técnicos como los de la SSI.










