Jueves 06 de Septiembre de 2018 - 12:01 AM

Se enloqueció Valco

Columnista: Oscar Jahir Hernández

Se enloqueció Valco

A los Valderrama Cordero hay que reconocerles que la empresa que han conformado alrededor de sus esfuerzos, ha trascendido barreras difíciles de superar. A la sociedad santandereana siempre le ha costado entender que el éxito de las personas se fundamenta en muchas ocasiones en el trabajo arduo, constante y disciplinado que se ancla en los sueños de las personas, y que en el presente caso no es la excepción. Han sido objeto de críticas, denuncias, notas periodísticas profundas, y ultrajes políticos y sociales que no muchos son capaces de soportar, lo cual ya de por si es admirable en un ser humano que con fortaleza supera la adversidad. De ahí que esta columna y la siguiente, no sea otra cosa más que un dialogo honesto y sincero con la responsabilidad que deben tener con quienes creen en ellos y con la empresa misma que con sudor han edificado. Esta compañía pretende construir al interior del municipio de Girón, en los predios del antiguo Camarú Campestre, un proyecto denominado “Puerta de Oro, Girón Condominio”, el cual se compone de siete etapas de las cuales cinco de ellas tienen una destinación residencial, una alameda comercial y una última destinada a ser el Centro Empresarial de Copetran. Hasta ahí todo va muy bien, pues a eso es a lo que precisamente se dedican en el desarrollo de su objeto comercial. Pero la locura comienza donde finaliza el lindero territorial de la cordura, que en este caso resulta ser la autopista que separa la zona homogénea urbana de El Palenque con la zona homogénea urbana de Chimita. Para explicar esto con claridad, es necesario desenmarañar lo técnico para hilar con simpleza la explicación de lo que está sucediendo con ese proyecto, pues de forma muy creativa pretenden fundar su legalidad en la existencia de una precisión cartográfica expedida a manera de circular administrativa, por medio de la cual se aspira evitar el necesario cambio del uso del suelo para construir vivienda en un predio que al día de hoy es de uso industrial, incompatible con sectores residenciales. Próxima Columna: Las artimañas de un curador.

Próxima Columna: Las artimañas de un curador.

Autor:
Oscar Jahir Hernández

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