Publicado por: Puno Ardila
Pensamos lo mismo, estamos de acuerdo. Apoyo de manera irrestricta su posición de que por encima de cualquier circunstancia los delitos y las faltas contra el Estado y contra el pueblo colombiano no pueden quedar impunes.
Empezando por el hecho mismo de haber cambiado su ideología política por bandolerismo rastrero, la guerrilla en Colombia tiene que responderle al país por qué es abominable emprenderla contra ciudadanos indefensos y contra jóvenes, la mayoría de ellos campesinos, y mantenerlos secuestrados durante décadas por el pecado de portar un uniforme. Debe haber una pena para las Farc, y deben además indemnizar a las víctimas o a sus familias.
Pero también se debe pagar por los delitos que han cometido los paramilitares, que con la excusa de defender bienes privados han atacado durante años a la población civil y a los campesinos, han expropiado tierras y han exigido tajadas importantes del dinero que los contratistas reciben para obras civiles, como carreteras, por ejemplo. Y los perjudicados, encima de todo, hemos sido los mismos del pueblo, porque de esos contratos ya han ‘mamado’ los políticos corruptos. Y así como deben pagar los de las Farc por los daños, deben pagar también los paramilitares y sus creadores.
Deben también pagar los que por su poder político han creado leyes nefastas, como la ley 100, una verdadera pieza de humor negro contra el pueblo. Y deben pagar también los responsables de las desapariciones de civiles; y deben pagar los responsables de los falsos positivos, y cuentan en ello quienes estaban entonces en el poder.
Deben pagar los responsables de la invasión extranjera en los bienes nacionales y la explotación desmesurada del subsuelo, y la contaminación infame e irracional que está terminando con la vida vegetal, animal y humana en nuestro territorio.
Y deben pagar quienes han manoseado la Constitución y las leyes únicamente por buscar su beneficio personal.
Y después de devolver todo el dinero que se han robado durante el ejercicio de sus cargos, deben pagar los políticos, no solo por ese robo económico, sino por el engaño al que han sometido al país.
Estoy plenamente de acuerdo con Uribe: rechazamos la impunidad. Pero toca soltarle el dobladillo a las cárceles, y buscar cupos para mucha gente, empezando por uno para él mismo.











