Publicidad
Mar Nov 21 2017
20ºC
Actualizado 07:45 pm
Lunes 23 de Enero de 2012 - 12:01 AM

Más apuntes para la reforma de la educación (II)

Columnista: Puno Ardila

A continuación, se transcribe textualmente –ahora sí– otra parte del documento de Piedad Santos Gómez, rectora de la Escuela Normal Superior de Bucaramanga.
“Estrategias para superar las debilidades del sistema educativo oficial:

“Lograr metas de calidad educativa en el sector oficial que permitan superar las diferencias entre las instituciones y la procedencia social de las poblaciones escolares no es tarea fácil, si falta compromiso entre los actores: sociedad, autoridades educativas, docentes, padres de familia y estudiantes.

“La sociedad hace su tarea cuando cumple el mandato constitucional de velar y exigir que sea realidad lo reglamentado por la ley. Es insólito que luego de dieciocho años (el próximo 8 de febrero) de estar vigente la Ley 115 de 1994, ninguna institución educativa oficial de Bucaramanga funcione en una sola jornada diurna, cuando se ha demostrado, en los ámbitos nacional e internacional, que niños y jóvenes elevan los niveles intelectuales, físicos, creativos y emocionales en escuelas que les ofrecen un mínimo de ocho horas diarias de encuentro académico. La sociedad está en mora de pedir una explicación al Estado y, en nuestro caso, al gobierno local, que no ha invertido en construcción de plantas físicas que permitan el cumplimiento de lo establecido en el artículo 85 de la mencionada ley. Urge una evaluación seria y prospectiva de las jornadas existentes para programar y determinar los plazos en que niños y jóvenes bumangueses del sector oficial reciban también sus clases y actividades, que completan su formación integral, como los niños y los jóvenes del sector privado, es decir, en una sola jornada diurna. En esta exigencia social debe comprometerse la Personería, el sector privado, la academia y todos los ciudadanos que sueñan con la superación de las inequidades sociales.

“Las autoridades educativas cumplen con su compromiso cuando se apropian de las normas establecidas y velan por su aplicación, teniendo en cuenta que el servicio educativo responde a la atención, por parte del Estado, de un derecho fundamental del ser humano. El Decreto 1850 de 2002 fija los parámetros para el cumplimiento de las jornadas escolares y laborales e invita a cumplirles a niños y jóvenes con un mínimo de 1200 horas efectivas de clase. Si en cada establecimiento educativo se revisan acciones, hechos, programaciones y factores que han impedido alcanzar esos mínimos de actividad académica, y se hacen los correctivos, con seguridad los estudiantes bumangueses elevarán los niveles de competencia académica y las instituciones educativas oficiales volverán a figurar en el ‘ranking’ de los mejores establecimientos”.

Bienvenidas las opiniones. Continuaremos la próxima semana.

Autor:
Puno Ardila
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (7 votos)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad