Publicidad
Mié Nov 22 2017
20ºC
Actualizado 10:10 pm
Jueves 31 de Agosto de 2017 - 12:01 AM

Bancarrota ética

Columnista: Rafael Gutierrez Solano

Sí, es la pura verdad. En una proporción notable las ramas del poder público han sido contaminadas por una corrupción galopante. Lo más doloroso y lamentable es que haya golpeado a aquella en la que los ciudadanos depositan su confianza: la rama judicial. Como decía Montesquieu en El Espíritu de las Leyes: “…mal incurable ya que radica en el único remedio que el mal tendría”. Por fortuna no es toda, son ciertos personajes que lograron arribar a las más altas dignidades de la Corte Suprema de Justicia y con sus conductas presuntamente han incurrido en graves delitos, según lo ha denunciado al país el Fiscal General de la Nación. Se rumoraba sobre procederes “non sanctos” en esas instancias, pero hasta ahora comienzan a aflorar y de qué manera, las pruebas que al parecer los involucran. Como reza el axioma latino, “Corruptio optimi pessima”, la corrupción de lo que hay de mejor es lo peor. Y si la sal se corrompe…

Vale la pena recordar acá que la Ética sí tiene mucho que ver con el Derecho, en especial tratándose del ejercicio profesional en la administración de justicia. Desde su origen griego esta palabra devino con el tiempo por señalar el carácter o el modo de ser de alguien, sus costumbres y comportamientos. Después de este descalabro, hoy nos preguntamos si esas Corporaciones se ocupan de examinar la trayectoria personal de los aspirantes a esas investiduras a la hora de seleccionarlos y votar por ellos. No es suficiente que se conozcan las normas y la jurisprudencia, es ser rigurosos en valorar la clase de individuos que deben ocupar esos cargos. En una ocasión pregunté a un distinguido y honorable ex Magistrado de una de estas Cortes, cuál era el más importante requisito para ser un digno juez y me respondió: “Ser buena persona”. Eso es lo que actualmente se extraña.

La comunidad debe tener claro que por unas manzanas podridas no nos pueden medir a todos con el mismo rasero. Los que llevamos muchos años laborando en la judicatura como Jueces o Magistrados sabemos que la inmensa mayoría de sus empleados o funcionarios son gente proba, honesta y entregados al oficio más digno y honroso que cualquiera pueda ostentar. Es la última de las vilezas consentir que en la Nación no haya justicia.

Autor:
Rafael Gutierrez Solano
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Su voto: Ninguno (2 votos)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad