Jueves 14 de Diciembre de 2017 - 12:01 AM

De la amistad

Columnista: Rafael Gutierrez Solano

Es definida como el afecto o cariño entre los individuos. Pero es más que eso: uno de los consuelos de esta vida es la amistad y uno de los consuelos de ésta, encontrar en quién confiar. Nada fácil por estos tiempos en que los egos y envidias se hallan a flor de piel. Al ser tantos, cada cual desea imponer lo suyo, no conciliarlo. El interés es avasallar al otro sin importar las consecuencias. Por ello la única manera de poseer un amigo es serlo. Revisando las Memorias de André Maurois, el autor nos recuerda que en una ocasión cuando quiso pertenecer a la Academia Francesa, Paul Valery lo enfrentó con su amigo Francois Mauriac en la disputa por el ingreso, a lo que aquel le respondió: “Las almas bajas creen que en todas partes van a encontrar bajezas”.

El filósofo griego Sócrates, se hizo construir una casa en Atenas e invitó a sus amigos a conocerla; los convidados no la estimaron cómoda. Incómodo les expresó: “Quieran los dioses que esté siempre llena de amigos”. Las alusiones a este recinto son frecuentes al referirse a casas particulares a las que son invitados grupos reducidos y presuntamente selectos. Recordemos otras enseñanzas sobre la amistad de gran validez y aplicación. En el mundo se tienen tres clases de amigos: los que os aman, los que se cuidan de vos y los que os aborrecen. Salomón, hijo y sucesor de David, en sus Proverbios advierte: “Las heridas que te causa quien te quiere, son preferibles a los besos engañadores de quien te odia”. El filósofo chino Confucio refiere que hay tres clases de amistades que producen beneficio y tres detrimento: “La amistad con los sinceros, con los constantes y con los sabios es ventajosa; con los falsos, con los aduladores y con los murmuradores, es dañina”.

Agreguemos que el peor de los amigos es aquel que cambia su opinión por una palabra que le han dicho sobre nosotros. Quizás por lo anterior el mordaz escritor francés Voltaire, afirmó: “Dios mío, líbrame de mis amigos, de los enemigos ya me encargo yo”. No olvidemos que las personas susceptibles son poco susceptibles de conservar una larga amistad.

Nota: Feliz Navidad y Año Nuevo para todos, en especial para mis amables lectores. Esta columna reaparecerá el 11 de enero de 2018.

Autor:
Rafael Gutierrez Solano
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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