Jueves 08 de Marzo de 2018 - 12:01 AM

Día de la mujer

Columnista: Rafael Gutierrez Solano

Al contemplar la exuberante belleza de la obra del pintor holandés Vincent Van Gogh ‘Noche estrellada sobre el Ródano’ (1888), tal pintura me permite rendir homenaje en su día de oro a la mujer, porque todas ellas así como las estrellas que plasma el artista, seguirán por y para siempre con nosotros, pues son la razón y el sentido de nuestro ser. Al Van Gogh estampar allí su genialidad, recreó su pasión por el firmamento. De esa manera debemos sentirlo por quienes con su inteligencia y talento ejercen a diario en el lugar que les corresponde, un justo y valioso liderazgo en esta sociedad. En esa noche de plenilunio e inspiración cuando este genio utilizaba la paleta para dar el toque amarillo a tales astros en la población de Arles, expresemos que las mujeres, planetas rutilantes, iluminan las vidas con su belleza y armonía.

Los poetas nos las presentas como las reinas de los jóvenes, las dulces compañeras de los adultos y el sosiego de los viejos. Recordemos que los humanos tenemos la impronta de la mujer que nos parió, nos atendió y nos prodigó los primeros y mejores cuidados: la madre. Resulta entonces válido afirmar que en la mayoría de las circunstancias el futuro de los hijos es obra de las madres. Más adelante al continuar nuestro periplo vital y el destino depararnos compañera, la fortuna nos premia con hijas y es ahí con el privilegio de su compañía, amor y sensibilidad, cuando entendemos lo que el escritor alemán Johann Goethe llamaba “el eterno femenino”, sin el cual, en ninguna edad, la vida humana está entera. Es más, podemos comprobar de primera mano, la perdurabilidad del influjo de la mujer en el mundo. Esa influencia se muestra a todas horas, los hombres estamos en la obligación de defenderla, al constituir bastión fundamental del progreso colectivo. Mujeres: “en estos momentos de efervescencia y calor”, como en su oportunidad expresó el prócer José Acevedo y Gómez, salven ustedes la Patria. Esta Nación atraviesa circunstancias muy difíciles y aciagas, tienen en sus manos la posibilidad de hacerlo para superar el desorden en el que nos han sumergido individuos inescrupulosos impulsados por odios, rencores, agresiones y mentiras. Es urgente e indispensable apelar a su concurso. Cada vez la distancia entre ciertos hombres y las bestias es menor.

Autor:
Rafael Gutierrez Solano
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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