Publicado por: Ramiro Serrano
El nombramiento del administrador es una tarea que le corresponde a la Asamblea General de copropietarios donde no hay consejos de administración, pero este encargo que le otorga la ley es tomada a la ligera por muchas copropiedades donde se nombra a personas más allegadas a sus miembros, que por la capacidad para ejercer los cargos.
Hoy cuando administrar una propiedad horizontal es una verdadera gerencia, es necesario que todo administrador al menos tenga: conocimiento del reglamento de propiedad horizontal de la copropiedad, conocer los principios fundamentales establecidos en la constitución nacional para proteger los derechos básicos de todos los residentes, manejar normas de carácter civil, policivo y en especial las establecidas en la Ley 675/01. De la misma manera debe tener conocimiento de urbanismo y del POT donde se encuentra la unidad inmobiliaria. Debe saber contratar los seguros de la copropiedad, sobre la normatividad de servicios públicos, tener conocimientos básicos de contabilidad y de elaboración de presupuestos. Además debe tener conocimientos básicos de archivística, ya que está bajo su responsabilidad la correspondencia, las actas de asamblea, de consejo de administración, comités de convivencia, libros de contabilidad, libro de propietarios y residentes, libro de mascotas y el de mantenimiento de equipos. También es necesario tener conocimientos básicos sobre contratación comercial, civil y laboral; en especial en las contrataciones civiles de obra y trabajo en alturas; también sobre la reglamentación de piscinas, normas de seguridad y gestiones de cobro, piscinas, etc.
Es así que es necesario analizar, que si queremos una persona idónea que conserve nuestra inversión acorde a las especificaciones antes dadas, es obligatorio que la remuneración sea justa y que tenga en cuenta sus desplazamientos, su presentación, su capacitación constante, dedicación, como su nivel de vida; si no seremos responsables indirectos de las fechorías que realice esta persona para poder vivir, llevando con ello a la desvalorización de nuestras unidades privadas.
Para los administradores es necesario que se capaciten constantemente para que sean unos verdaderos profesionales en la gerencia de la propiedad horizontal.









