Publicado por: Ramiro Serrano
En la propiedad horizontal tienden a formarse bandos, muchas veces motivados por los diferentes intereses que tienen cada uno de sus integrantes, que lo único que logran es perjudicar la convivencia y la inversión en este tipo de propiedad.
El primer round surge entre los residentes contra los que poseen establecimientos de comercio. Para los primeros, su interés es que haya tranquilidad, armonía, poco ruido y poca circulación ya que con ello se obtiene una mayor seguridad; pero para los locales comerciales es importante el movimiento, la circulación y por lo general, intereses contrarios a los de su opositor. Además, la ley establece que se pague por módulos de contribución, muchas veces cancelando sumas que el sector residencial considera irrisorias.
El segundo round se da entre los copropietarios residentes con los arrendatarios. Los primeros, fuera de querer conservar su bien, tienen pertenencia con la copropiedad porque habitan allí; de ahí que son los principales promotores para que exista una cuota de administración acorde a las necesidades del edificio; esto con la finalidad de que no se deteriore su inversión.
Es contrario a lo que piensan los arrendatarios, que rechazan a toda costa que ésta se incremente debido a que ellos no tienen ninguna injerencia con la propiedad. De la misma manera se comportan los propietarios arrendadores, quienes con la finalidad de que el arrendatario no les entregue el inmueble, prefieren negarse a los justos incrementos de las cuotas de administración, arriesgando su inversión.
El tercer round lo tienen los órganos de administración y aquellas personas que en vez de ayudar a empujar, se dedican a criticar, obstaculizando el desarrollo administrativo y el crecimiento social de la copropiedad.
Otro round sería entre los que tienen mascotas y motos y los que no las tienen. En fin, la solución a estas batallas innecesarias que deterioran la inversión en la copropiedad se logra cuando en forma racional nos sentamos para encontrar puntos de convergencia y no de divergencia. Si somos vecinos, seamos amigos.









