Publicado por: Ramiro Serrano
Hemos leído los datos emanados del DANE relacionados con la disminución en un 30%, del uso del transporte público en Bucaramanga; se pasó de 460.000 pasajeros diarios a 322.000, constituyéndose ésta en una de las cifras más críticas del país en lo concerniente a la utilización del servicio público de pasajeros. Esto, acompañado del censo realizado al parque automotor, que refleja que en la actualidad están inscritos más de 243.000 motos y 180.000 carros particulares y su crecimiento en los últimos años se encuentra entre el 7% y el 10%, nos hace concluir que en los próximos años viviremos una hecatombe vial.
Ayer se realizó el día sin carro con la finalidad de acercar a los bumangueses a la cultura del medio ambiente, a la utilización del servicio público de pasajeros, así como de otros medios convencionales de transporte menos contaminantes. Este intento, muy admirado por muchos y criticado por gran parte del sector productivo, es una alternativa mínima para concientizar a los santandereanos sobre este problema.
Una ciudad sin vías como lo es Bucaramanga y sin posibilidad de que éstas se amplíen; donde el transporte público legal está conformado por taxis y buses, donde a futuro no existe ninguna otra alternativa de transporte masivo; una ciudad que anualmente aumenta su parque automotor en 15.000 a 20.000 motos y en 8.000 a 10.000 carros, donde no existe una política diferente al pico y placa… seguramente será una ciudad con varios días sin carro.
La solución no se logra con campañas como la realizada ayer o las establecidas bajo decreto con el pico y placa. Es necesario diseñar una política pública para que todos podamos disfrutar de la movilidad, que nos motive a utilizar más el servicio público que el particular y poder así tener una ciudad viable para todos.
Señores alcaldes, ustedes son responsables del diseño de esta política que garantice el futuro de nuestra ciudad.









