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Jueves 08 de Diciembre de 2011 - 09:06 AM

Racismo o discriminación

Columnista: Ramiro Serrano

Vemos con admiración y respeto la ley 1482 de 30 de noviembre de 2011, mediante la cual se sanciona penalmente todo acto de discriminación o de racismo. A partir de hoy pagará con prisión el que impida, obstruya, restrinja el ejercicio de los derechos de las personas por razón de su raza, nacionalidad, sexo u orientación sexual; de la misma manera será sujeto de esta conducta punitiva el que promueva actos, conductas o comportamientos constitutivos de hostigamientos orientados a causarle daño físico o moral a este grupo de personas. Es necesario aclarar que la comunidad afro-descendiente en Colombia llega a un 10% y que las comunidades LGSB han crecido en más del doble en la última década.
La discriminación ha sido parte de nuestra propia historia: el país nació con el esclavismo y el yugo que ejercieron los españoles sobre los indios que encontraron en América. Hemos realizado por más de un siglo, entre liberales y conservadores, una verdadera discriminación por la lucha del poder; ha existido discriminación territorial cuando los presupuestos que se definen en forma centralista sólo llegan a determinadas ciudades de Colombia; somos un país donde las oportunidades las tienen solo unas pocas clases sociales; un país donde, por falta de convivencia, no podemos vivir en paz y se favorecen unos a costa de otros. Es sin duda, un país donde en su pasado y presente ha triunfado la discriminación.
Ahora no podremos dejar de contratar a una persona por su raza, sexo o condición alguna de género; no se podrán exteriorizar las homofobias ni mucho menos dejar de prestar servicios que puedan generar discriminación alguna a un grupo determinado de personas. Es necesario que los chistes que muchas veces producimos contra un grupo determinado de personas no ocasionen daño físico o moral, etc., porque estaríamos en riesgo de pagar un carcelazo por salirnos de este nuevo contexto jurídico.
Bienvenida esta norma que protege un principio constitucional y nos va a enseñar a respetar al prójimo, a las minorías y que va a ponerlas en condiciones igualitarias.

Autor:
Ramiro Serrano
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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