Sábado 13 de Enero de 2018 - 12:01 AM

En tiempos de la posmodernidad

Columnista: Raul Pacheco

Antes los alcaldes llegaban solos a posesionarse de la alcaldía. Bueno, solos es mucho decir, tal vez acompañados de sus contratistas, para ser más exactos. Pero ahora en tiempos de la posmodernidad ya no llegan solo con sus contratistas, sino también, con sus iglesias. Y empieza el trabajo de campo, bien sea rompiendo en obras públicas, construyendo escuelas, vivienda, lo que sea. Y a la par, se abre la nueva iglesia, que cuenta con su Jesucristo a bordo, que si bien es cierto hasta el momento no ha hecho milagros, los va a hacer. Al menos esa es la perspectiva del alcalde. El nombre de la iglesia está muy bien escogido en donde las palabras juegan un papel muy importante, pues palabras como el amor, el manantial, van a ser cruciales en el éxito de la nueva fe expandida. Ahora, si el nuevo Jesucristo es modesto ya no se llama así, sino pastor. Simplemente pastor. Como antes era el cura. El trabajo de campo se abre en abanico, pues vienen varios frentes trabajando para la misma causa. La política del alcalde, la tarea de los contratistas y la obra evangélica de la nueva iglesia, que si no tiene sede debe contar con ella. Para eso se adjudica un contrato que ya tiene un significado mayor, pues se trata de cosas del espíritu, en donde trabaja el alma, con denuedo, hasta sudar la gota gorda.

El pastor o la pastora tienen que prepararse en la Biblia y en todo texto sagrado que les sea menester para no caer en la tentación de la ignorancia. Generalmente los pastores tienen muy buena labia, pues el señor se ha encargado de dotarlos de suficiente poder de comunicación para que la evangelización salga a pedir de boca. Ya todos los frentes trabajan a pleno vapor y el paraíso se abre para ellos, en una anticipada visión de lo que será el verdadero paraíso, que no está en este mundo, sino en otro, que desde luego, no tiene agujeros negros, porque echaría a perder el trabajo evangelizador con fuerzas extrañas, que perturban la atmósfera y el sano vivir.

El tiempo en este caso, pasa muy rápido, pues se vive ahí la teoría de la relatividad de Einstein, para protegerse del envejecimiento. El alcalde al finalizar su periodo presenta tres líneas de trabajo, como ya hemos señalado y que envuelve el espiritual, el político y el económico. Entonces es cuando empieza el trabajo de campo de la Fiscalía.

Autor:
Raul Pacheco
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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