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Sábado 04 de Febrero de 2012 - 12:01 AM

¿En qué va el socialismo francés?

Columnista: Raul Pacheco

Si bien es cierto el discurso de Francois Hollande, candidato del partido socialista francés a las próximas elecciones presidenciales, se sitúa a la izquierda, deja ver también el abandono de las nacionalizaciones que antes caracterizaban a los socialismos democráticos. Esa política se dejó de lado desde la época de Francois Mitterrand, cuando descartó la idea de organizar el sistema socialista nacionalizando las industrias, pero dejando en manos de particulares la agricultura, el comercio y los servicios, teniendo en cuenta que la coyuntura que se vivía en ese momento no era favorable para imponer el modelo. Se creía sí, que más adelante vendría de nuevo la ola de las nacionalizaciones. Mas no fue así. En ese sentido, el socialismo se corrió hacia el centro, o mejor, hacia el capitalismo, dándole más juego a la empresa privada.


Esto mismo también lo haría luego el socialismo británico a través de la tercera vía de Tony Blair y de Anthony Giddens. Y este modelo es el que acoge Francois Hollande, pero le declara la guerra al mundo financiero, del cual se dice su adversario a vencer. Para eso pide una ley sobre los bancos que los obligue a separar las actividades de crédito de sus operaciones especulativas, eliminando además, los productos financieros tóxicos, como los que han llevado a la quiebra de los bancos europeos y norteamericanos por entregar créditos sin respaldo y luego, el Estado entra a cargar el muerto y a recapitalizar a los bancos. Igualmente se debe fijar un impuesto a todas las transacciones financieras. Pide un marco legal para las opciones por acciones y los bonos en los salarios de los directivos de las compañías financieras. Por lo demás, se insiste en la laicidad del Estado francés y promete Hollande, llevar a la constitución el texto de la ley de 1905 que marcó esos derroteros laicos, delimitando tajantemente la separación entre la iglesia y el Estado. Le daría el voto a los extranjeros en las elecciones locales, lo mismo que el matrimonio a las parejas homosexuales. Reduciría el 30% de la remuneración del presidente y de los miembros del gobierno, lo mismo que propondría una contribución ecológica instalada en las fronteras de Europa. Y frente al gran problema de los países en la actualidad, que es el desempleo, promete crear los suficientes puestos de trabajo. Y de otra parte, ampliará la base en la educación (60.000 puestos), que es el gran motor del desarrollo. Los nichos fiscales serán limitados a 10.000 euros. Buscará un nuevo tratado franco-alemán. Así que la postura del socialismo francés es muy puntual con relación a los problemas y no se trata ya de aquella plataforma dogmática que antes lo defi-nía, que era la nacionalización de los medios de producción y la intervención acosadora del Estado. Tal como se van viendo las cosas, los partidos tienden a desideologizarse y solamente presentan propuestas ante los dos grandes problemas que son el empleo y la educación, además de la desigualdad. Twitter rapablan.

Autor:
Raul Pacheco
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