Sábado 25 de Octubre de 2014
Publicidad
Publicidad
Reinaldo Suarez Diaz
Patrocinado por:
Domingo 12 de Mayo de 2013 - 12:01 AM

Nuestra economía está enferma

Autor: Reinaldo Suarez Diaz

Aunque no soy experto en la materia, me interesa adentrarme en estos temas pues considero que una sana economía, como etimológicamente lo indica: “manejo de la casa”, es básica para un acertado desarrollo de los pueblos.

Muchos se jactan de la salud de la economía colombiana. Yo no lo creo.

Traen como argumento las estadísticas y las comparaciones con otros países (aquellos que están en crisis) y sobre todo, el interés del capital extranjero para invertir en nuestro país.

Compararnos con otros países en crisis es una estupidez.

La inversión extranjera puede ser un espejismo y una fatalidad. La crisis mundial hace que los países ricos no hallen qué hacer con sus capitales y los inviertan donde alcanzan alguna rentabilidad como sucede con los países emergentes. Pero ¿en qué invierten los extranjeros en Colombia? En la minería, en movimientos financieros (que explican una cuarta parte de nuestro crecimiento) y en el comercio. Lo hacen pues en actividades explotadoras (y devastadoras) de nuestras materias primas, o especulativas. Rara vez lo hacen en la industria y en el campo, actividades productivas que generan empleo, riqueza y bienestar para la gente. Las estadísticas recientemente publicadas nos muestran que vamos por fuera del camino. El aumento de nuestro PIB se debe en su mayor parte a la minería y la actividad financiera y comercial (grandes superficies); sectores cuyos efectos a largo plazo son devastadores y enriquecen a unos pocos. Una economía en la cual los bancos (muchos extranjeros) y las trasnacionales son los principales ganadores es una economía enferma.

Entre tanto, la actividad industrial que genera empleo estable está de capa caída. La actividad constructora, que produce empleo abundante pero inestable, amenaza con una crisis; las obras civiles apenas se mantienen estables debido a las inversiones estatales; el consumo familiar y en particular el alimenticio está estancado. Tenemos que cambiar el rumbo de nuestra economía, fomentando aquellas actividades que siendo competitivas produzcan empleo digno, particularmente en sectores como la tecnificación del campo y la humanización de la labor agraria.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Su voto: Ninguno (1 vote)
Agregar comentario
Agregar comentario
Comentarios de facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Agregar comentario
Agregar comentario
Comentarios de facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad

Zona Comercial

Publicidad
Todos los derechos reservados Galvis Ramirez & Cia S.A. - 2014 - Bucaramanga - Colombia. Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular. Términos y condiciones