La educación como proceso que es de intervención en el desarrollo de las potencialidades humanas, debe partir de un correcto concepto de la naturaleza humana. ¿De qué estamos hechos? ¿Para qué lo estamos? ¿De qué somos capaces? ¿Cómo funcionamos? Nuestros cuerpos y emociones, nuestro pensamiento, nuestra voluntad, nuestra toma de decisiones son también objetos de moldeamiento o educación, que por lo tanto se divide en tres ramas principales: educación física y estética, educación filosófica y científica y educación ética o moral. Lamentablemente tal tarea se está reduciendo cada vez más a la formación científica y técnica, olvidando o dando poca importancia a la educación de nuestro cuerpo, de nuestro sentir, pensar y decidir, la educación estética para la creación de la alegría y la belleza, y particularmente a la ausencia de la educación en principios y valores.Es preciso rescatar el puesto que en las tareas educativas deben tener la educación física, la educación estética, la educación ética y moral y la educación para la convivencia con nuestros semejantes y con nuestro entorno natural y social. Es este escrito me referiré a la educación física.Al buscar una respuesta a la pregunta: ¿qué somos?, lo único claro que podemos responder es que somos cuerpos vivientes. Ignorar el cómo funciona, cuáles sean sus potencialidades, cómo manejar nuestro cuerpo, es ser ignorantes de nosotros mismos. Una educación que no parta de estos tópicos carece de fundamento.¿Tenemos un alma? ¿Es ésta diferente de nuestro cuerpo e inmortal? Existen funciones que no provienes de nuestro cuerpo o “espirituales” Tales discusiones, aunque importantes e interesantes son “invenciones” del pensamiento racional, meras especulaciones reforzadas por la cultura, y por lo tanto de segunda importancia para nuestras vidas.Fue Pitágoras quien, se sepa, primero “se inventó” el alma como una entidad extracorpórea. Qué entendiera por ello, no lo sabemos con certeza. Era tal vez un flujo vital del cual participamos y que retornaba a su unidad de origen mediante la reencarnación en otros seres vivos.(continuará).