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Mar Dic 12 2017
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Domingo 19 de Noviembre de 2017 - 12:01 AM

¡Si a la JEP!

Columnista: Reinaldo Suarez Diaz

Esta semana he tenido ocupada mi mente reflexionando sobre los agudos enfrentamientos entre conciudadanos honestos respecto a la justicia especial para la paz.

Me repugna la bajeza de ciertos líderes políticos que han estado manipulando los comprensibles y respetables sentimientos de sus compatriotas, en pro de sus miserables intereses a los cuales sacrifican la verdad, la trasparencia, la lealtad, la coherencia, la dignidad.

Es aberrante aquello en que han convertido el “ejercicio de la política”, actividad que debería ejercerse con altura, con verdad y con grandeza.

Personalmente no estoy de acuerdo con algunas concesiones del tratado de paz con las Farc: curules gratis en el Congreso; que puedan presentarse como candidatos sin haber pasado por la JEP y puedan seguir en sus curules mientras estén cumpliendo sus “eventuales” condenas, circunscripciones especiales, etc. Y me repugnan también las actitudes desafiantes a las víctimas y a la sociedad asumidas por algunos. Pero, como he decidido tragarme esos sapos en aras del superior bien de la reconciliación, y por las siguientes razones:

- No hay tratados de paz perfectos; todos los que han existido han tenido análogas concesiones.

- Hay que favorecer el ejercicio civilizado de la política.

- El tratado ha sido firmado legalmente y por lo tanto debe cumplirse sin sacrificar nuestras instituciones. La Corte Constitucional tiene la última palabra.

- No quiero más guerras y víctimas.

Los enfrentamientos se basan más en sentimientos e intereses que en razones.

¿Por qué sucede lo que sucede aún entre ciudadanos de buena fé? Complejo es diagnosticarlo. He aquí dos causas. Primera: un concepto equivocado de Justicia, guiado por sentimientos de venganza y retaliación. Tenemos que cambiar el binomio crimen-castigo por el de daño-reparación. Se trata no de castigar a culpables y criminales sino de restaurar un orden violado. Segundo: el fundamentalismo de parte y parte. Todos nos creemos los buenos, los poseedores de la verdad. Nos hacen falta empatía y respeto. No sabemos escuchar y dialogar. Todos estamos culturalmente enfermos de inhumanidad. O nos damos cuenta de ello, o no queremos aceptarlo.

Autor:
Reinaldo Suarez Diaz
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