Publicado por: Rudolf Hommes
En el artículo del viernes pasado en el diario El Tiempo hice referencia a un excelente trabajo de José Leibovich y otros colegas en el que se encontró que los minifundios y los pequeños productores tienen una productividad por hectárea muchas veces superior a la de los grande productores, a tal punto que si se le cediera (arrendara, vendiera, adjudicara o aún si se le entregara en aparcería) el 20 por ciento de la tierra de grandes productores a los pequeños podría aumentar la producción agrícola en más del 30 por ciento y mejorar sustancialmente su distribución.
El estudio referido muestra que los factores que inciden en la productividad y el ingreso promedio per cápita de las pequeñas unidades productivas agrarias son el acceso legal a la tierra, que es el que limita el potencial de las familias de producir ingreso suficiente, el acceso a crédito, a asistencia técnica y a capacitación. El ingreso per cápita promedio de los productores pequeños con título de la tierra o que la tienen arrendada es respectivamente 2.3 veces y 3.9 veces el de la unidad productiva sin título, y las aparcerías son 2.2 veces más productivas que estas últimas. Los productores que han recibido capacitación tienen un ingreso promedio 53% superior que el de los que no la han recibido. El ingreso de los que tienen acceso a asistencia técnica es 2.2 veces el ingreso de lo que no la tienen. Los que reciben crédito ganan en promedio 80 por ciento más que los que no lo reciben.
Las unidades productivas pequeñas con acceso a crédito y asistencia técnica son 3 veces más productivas que las que no tienen acceso a ninguno de estos dos servicios. El ingreso promedio per cápita de los productores que tienen transporte es 3 veces superior que el de los que no tienen acceso. La sola asociación no tiene un impacto importante sobre el ingreso de los pequeños productores, pero tener asegurada la venta de sus productos establece una diferencia de 80 por ciento en el ingreso promedio.













