Publicidad
Mar Sep 26 2017
20ºC
Actualizado 09:54 am
Viernes 11 de Agosto de 2017 - 12:01 AM

La posverdad es mentira

Columnista: Santiago Gomez

En este país pasan cosas que siguen sorprendiendo a quienes no creemos que las cosas tienen que ser blancas o negras, a quienes preferimos los matices, a quienes aún pensamos que hay otras maneras de entender la convulsa realidad nacional, más allá de los absolutismos discursivos y de los rótulos impuestos por los líderes que hoy se rapan los micrófonos e invaden con sus redes sociales la agenda pública de la posverdad, o de la mentira, como le decíamos antes cuando éramos menos elegantes.

Esta semana se lanzó Humberto De la Calle a la presidencia de la República con unas credenciales que merecen que sea tenido en cuenta en el privilegiado, aunque desacreditado ramillete de aspirantes. Fue vicepresidente pero dignamente renunció a su cargo al estallar el Proceso 8.000, ministro, cerebro tras la constituyente, abogado reconocido, registrador, ha estado detrás de los grandes cambios políticos que ha vivido el país durante los últimos 30 años, incluyendo el proceso de paz con las Farc. Merece ser considerado, ha demostrado seriedad y compromiso con lo público. Puede ser una opción.

Pero inmediatamente se hizo pública la noticia de su aspiración, salieron los militantes del Centro Democrático a descalificarlo como el candidato de las Farc, a pesar de que él, semanas atrás y por los mismos motivos, tuvo que públicamente explicar las profundas –y obvias- diferencias de su pensamiento político con el del grupo de izquierda recién reinsertado a la vida civil. Tan obvias, como para justificar que él fue su contraparte y no su mensajero durante los años que duró la negociación. Afirmaciones propias de quien se queda sin discurso estructural para acusar con mentiras a sus pares. El partido de las retractaciones no aprende de las metidas de pata de su mesías.

La libertad de expresión no justifica la estupidez o la calumnia. Ellos no dejarán de lanzar dardos envenenados de mentira para perjudicar a quienes no comulgan con sus ideales, pero ojalá quienes les han creído ciegamente empiecen a desconfiar de la seriedad de políticos que aspiran a gobernarnos mintiéndonos con tonterías como estas.

Autor:
Santiago Gomez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (1 vote)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad