Viernes 02 de Marzo de 2018 - 12:01 AM

El Photoshop de las conciencias

Columnista: Santiago Gomez

Siempre ha existido y circulado información falsa. Siempre se ha utilizado en política para direccionar decisiones en un sentido u otro. Pero ahora, con el advenimiento de las tecnologías que nos hiperconectan y nos saturan con información de manera permanente, no solo consumimos muchas más mentiras, sino que descubrimos y ponemos en evidencia a muchos más mentirosos. Pero todo se intensifica ante la proximidad de una elección, con el afán desmedido y muchas veces desesperado de quienes pretenden acceder a lo político para lucrarse de ello y no para resolver problemas ajenos, todo con la complicidad de cerebros y estómagos vacíos presos de la necesidad de vender su poder de decisión al mejor postor. La falsedad de las acusaciones de lado y lado, la edición acomodada de imágenes con el fin de engañar, las promesas irrealizables o simplemente no honradas constituyen hoy la mayor proporción de la información que invade nuestros dispositivos. Facebook le declaró la guerra a las denominadas fake news, pero no entendió que debe mejor combatir la ignorancia e ingenuidad de sus usuarios. Por eso la verdadera guerra, la estructural, la permanente, la que garantiza la evolución de una especie que parece tropezar con su propia cola y su ego masivo cada vez que intenta superar el oscurantismo intelectual en el que está sumergida, es contra la ausencia de una conciencia crítica e informada que, en última instancia, es la que permitiría que las falsedades informativas dejaran de calar tan fuertemente en las mentes de individuos aparentemente educados. Algunos han preferido combatir la torpeza de quienes tragan toneladas de basura diaria a través de la web consolidando comportamientos consecuentes con el alfabetismo mediático: la capacidad de acceder, analizar, evaluar y crear contenidos mediáticos en plataformas digitales a pesar de la inmediatez. Ello claramente desarrollará el pensamiento crítico de los hoy adormilados consumidores de noticias, promoverá ejercicios de persuasión más transparentes y defender un ecosistema mediático más pertinente socialmente. Que los electores no se dejen manipular, que entiendan que aunque pensar cuesta, también paga. Pero principalmente, que el Photoshop no recorte sus conciencias.

Autor:
Santiago Gomez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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