Viernes 07 de Septiembre de 2018 - 12:01 AM

Política dinámica

Columnista: Santiago Gomez

El 19 de abril de este año, tres meses y medio antes de la posesión presidencial, la Revista Semana publicó un artículo que titulaba “Solo Iván Duque mantendría Ser Pilo Paga”, y ayer, apenas un mes después de haber asumido la presidencia, el gobierno anunció que el programa se acaba por falta de recursos y por la necesidad de una repartición más equitativa de los que existen para solucionar los verdaderos problemas estructurales del sector. En este caso particular, la finalización del programa es una consecuencia responsable, previsible y sensata ante el aumento del déficit de las universidades públicas. Los críticos de dicha estrategia argumentaron siempre que favorecer a 40.000 estudiantes a un costo financiero tan alto implicaba un desbalance importante y que la estrategia debería reconsiderarse durante el período presidencial de quien resultara elegido para reemplazar a Santos. La ministra acierta cuando anuncia la decisión.

Sin embargo, lo que resulta evidente, una vez más, es que el Centro Democrático y su candidato están tomando decisiones contrarias a lo prometido en campaña. Duque anunciaba que el aumento de impuestos no debía condenar a la clase media a asumir cargas tributarias mayores y las primeras declaraciones de su gobierno apuntaronn a lo contrario. Duque dijo, como evidencia el artículo citado de Semana, que el programa de los Pilos se podía mantener y durante el primer mes de su mandato anunció lo contrario. Duque manifestó (y afortunadamente honró) su respaldo a la consulta Anticorrupción del pasado 26 de agosto y su partido públicamente, luego de haberla apoyado, reculó.

Una cosa fue el naciente duquismo antes de ser elegido y otra diferente está siendo una vez en Palacio. Una vez más se demuestra que se debe creer muy poco en los candidatos y que para elegir por quién votar se debe tener en cuenta lo que han hecho efectivamente y no lo que prometen o anuncian hacer. De ahí la importancia de la comunicación política y de la capacidad conscientemente crítica de los electores. Una cosa es que la política sea dinámica, otra que nosotros seamos pendejos.

Autor:
Santiago Gomez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad