Domingo 18 de Noviembre de 2018 - 12:01 AM

Maestros del oficio (Donadío)

Columnista: Sonia Diaz Mantilla

¿Cuál es el tipo de sangre de Hernando Durán Dussán? Eso me preguntó mi editor mientras entregaba mi reporte sobre la visita del entonces precandidato liberal a la Presidencia a Bucaramanga. Había seguido durante todo el día al precandidato. Era hora de entrega del material para impresión y la impaciencia por la falta del dato no se le notaba al editor, pero el RH apareció de voz de alguna de las fuentes que entonces me ayudaban mucho con mis trabajos periodísticos.

Era a comienzos de 1990, época convulsa. Habían asesinado a Luis Carlos Galán, a Carlos Pizarro y a Bernardo Jaramillo Ossa, tres precandidatos presidenciales de diferentes orillas políticas; le habían puesto una bomba a Vanguardia y reinaba la confusión nacional.

El grupo de sangre del precandidato Durán Dussán no hubiera sido importante, de no ser porque cualquiera que estuviera en tarima haciendo política en la Colombia de 1990 era susceptible de ser víctima de un atentado. El exalcalde de Bogotá competía con Alberto Santofimio, William Jaramillo, Ernesto Samper y César Gaviria, por la nominación liberal a la candidatura, ganada por este último por las razones conocidas por todos.

Alberto Donadío, el periodista editor de Vanguardia de entonces, siempre exigió rigurosidad en cada detalle, en cada cita, en cada documento que acompañaba las notas periodísticas. Sabía cuándo escribíamos “carreta”, leía muy rápido, empezaba a borrar párrafos sin consideración, encontrando a veces lo más importante de la información en el penúltimo párrafo. Vuelva a empezar.

La única vez que sentí que había pasado por alto esa rigurosidad, fue cuando llegué feliz a la oficina de Silvia Galvis (la inolvidable directora), a anunciarle que Tiberio Villarreal Ramos había dicho “todos somos corruptos”, en referencia a algunas declaraciones que le estaba pidiendo sobre un tema de actualidad. No había grabación, solo mis apuntes. Silvia editorializó sobre el tema y Alberto me preguntaba una y otra vez si eso era lo que había dicho el congresista. Y sí.

Alberto es un maestro para el periodismo colombiano. Merecidísimo el premio Simón Bolívar a toda una vida. Yo sigo aprendiendo.

Autor:
Sonia Diaz Mantilla
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