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Viernes 18 de Agosto de 2017 - 12:01 AM

¡Equidad es capitalismo solidario!

Columnista: Virgilio Galvis Ramírez

La desigualdad económica que genera la acumulación de capital por unos pocos y la inequidad en la distribución social de sus utilidades, ha sido el epicentro de siempre para criticar al capitalismo salvaje.

La crisis socio-económica que arropa al mundo tiene hoy el mismo contexto del pensamiento de Karl Marx en su libro “El Capital”, cuando habla de la dicotomía por el desacople entre el salario real de un trabajador con su productividad laboral y nos obliga a que se retome el discurso de la opresión laboral entendida como “explotación” de los de arriba hacia los de abajo. Solo se precisa analizar la incongruencia que guardan los salarios de muchos empleos calificados, con la utilidad final con la que se “forra” el patrón.

La “Economía Política” del mundo moderno proclama como gran logro la “libertad del individuo” y nada más falso que este concepto en una sociedad donde el hombre se ha convertido en mercancía, en la que su capacidad vital de trabajo se expresa como un activo, condicionado a la posibilidad limitada que exista en el mercado y donde el beneficio monetario del negocio lo toman los “dueños del balón”. Se percibe como un sistema mecánico, en el que oprimiendo botones y halando palancas la fuerza laboral genera la riqueza que se considera equivocadamente el andamiaje para lograr desarrollo de la sociedad y la verdad no es otra cosa que la explotación de un grupo social por otro.

En otras palabras, el valor que crea el asalariado con su producción es mayor de lo que recibe como salario y este excedente, que yo llamo “plustrabajo”, debería, una parte, irradiarse en beneficio compartido con la fuerza laboral que de manera comprometida suda la camiseta empresarial.

Necesitamos una sociedad justa, más igualitaria, en la que bajo los preceptos de equidad los ricos tengan lo necesario y más si se quiere, pero que participen con el postergado en la solución de sus necesidades básicas insatisfechas y se comprometan a ayudar por la superación en su calidad de vida.

Propongo un nuevo capitalismo solidario, sensible, que busque no solo aumentar el valor de los bienes sino mejorar la calidad de vida de las personas que lo sostienen, teniendo el derecho a participar económicamente de ese plustrabajo. Con justicia social, agreguemos valor también a sus vidas.

Autor:
Virgilio Galvis Ramírez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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