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Editorial
Martes 24 de mayo de 2011 - 06:43 PM

Las otras causas del trancón crónico

Las medidas a las que se refiere este análisis, pueden aplicarse de manera inmediata, pero eso sí, dependen enteramente de las autoridades de tránsito y más concretamente de aplicar las leyes y tener la voluntad de solucionar un problema que no se puede dejar de repetir, ahoga a la ciudadanía

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL

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Que en Bucaramanga el tráfico está cada vez peor, es una de esas verdades que además es motivo de quejas incesantes por parte de la ciudadanía.

Que la falta de vías, de las cuales pocas por no decir ninguna nueva se ha construido en los últimos años, además del ingreso permanente de vehículos adicionales, son las principales causas del trancón crónico que vive la capital de los santandereanos, también hace parte de esa realidad que deben soportar a diario y con resignación los habitantes de esta ciudad.

Sin embargo, existen otras razones por las cuales la movilidad cada día se deteriora más. Razones que en honor a la verdad, poco o nada atienden las autoridades pero si lo hicieran, aliviarían y de manera notoria el tráfico de la ciudad.

Y no, no se trata de la construcción de vías nuevas, lo cual debe hacerse sin discusión alguna al costo que sea, pero lo cual requiere tiempo y sobre todo, recursos.

Las medidas a las que se refiere este análisis, pueden aplicarse de manera inmediata, pero eso sí, dependen enteramente de las autoridades de tránsito y más concretamente de aplicar las leyes y tener la voluntad de solucionar un problema que no se puede dejar de repetir, ahoga a la ciudadanía.

Filas de taxistas que se apropian de carriles enteros en los principales ejes viales a la espera de pasajeros; vehículos estacionados tranquilamente en zonas prohibidas y a veces hasta a ambos lados de la calle dejando un solo carril para la circulación; exceso de buses que paran desvergonzadamente a esperar usuarios además de detenerse dos y hasta tres veces en una misma cuadra; demoras exageradas de los alférez de tránsito para llegar a los sitios de accidentes; violación de las normas más elementales de tránsito frente a las autoridades sin consecuencia alguna, que incluyen hasta dejar y recoger personas en plena autopista; motociclistas para quienes no existe ley alguna, y un larguísimo etcétera, son causas que evidentemente entorpecen las ya congestionadas calles de la ciudad.

Calles de la ciudad que, es necesario insistir, con un poco de disciplina impartida por la Dirección de Tránsito, mejorarían los promedios de velocidad ostensiblemente, además de las arcas de la institución por concepto de multas.

Por último, es necesario plantearle a la autoridad respectiva una pregunta más que gira en torno a ¿cómo pretende que la ciudadanía utilice vías alternas al viaducto de la autopista, como piensa obligarla a hacerlo a partir del próximo mes, cuando éstas se encuentran en tan mal estado que hasta un jeep sufriría desperfectos para usarlas?

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL

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