Se sabe que el país necesita un transporte intermodal en el que jueguen importante papel el transporte por carretera, el fluvial y el férreo, para enfrentar airosamente el desafío de la comercialización de productos y mercancías y responder eficazmente a la apertura de la economía. Desafortunadamente uno de los puntos en que más atraso hay en Colombia es en ese, en la intercomunicación por carreteras, por ferrovías y por nuestros ríos.
El transporte férreo, en particular, es una necesidad imperiosa y el Presidente Santos Calderón alude a su recuperación con regularidad.
Para el funcionamiento de la red férrea es necesario rehabilitar los corredores ferroviarios existentes, redefinir la estructura institucional, advirtiéndose que el país ha descuidado sobremanera tal frente durante los últimos 50 años.
Hasta 1990 el Estado estuvo encargado del mantenimiento y operación del sistema férreo; desde 1988 se inició el proceso de su transformación organizacional, se liquidaron los Ferrocarriles
Nacionales de Colombia, se dio cabida a un sistema mixto en el que el Estado administraba la infraestructura ferroviaria y el sector privado operaba los equipos de transporte y tenía libre acceso a la infraestructura férrea.
De entonces a hoy han transcurrido 22 años y no ha habido real recuperación vial del sistema férreo por el descuido del Estado en el manejo de los recursos, la rehabilitación y el mantenimiento de las vías, por no haber un adecuado marco regulatorio que estimule la participación del sector privado y no haberse desarrollado un mercado que asegure rentabilidad a las empresas operadoras de la red férrea.
En Colombia hay 3.154 kilómetros de red férrea, de ellos menos de la mitad están activos, operando comercialmente y hay muchos problemas por la poca estabilidad de los terraplenes, el estado de las traviesas, los alineamientos geométricos, la nivelación, los drenajes, el crecimiento de las malezas, etc. Hoy tiene que rehabilitarse casi todo en ella, para que tal medio de transporte sea confiable, seguro y veloz.
Si se quiere realmente recuperar el transporte férreo hay que aclarar las políticas de regulación y control, recuperar la red ferroviaria y establecer claramente la regulación tarifaria del transporte por carretera pues desestimula el transporte férreo.
Además, definir claramente las responsabilidades, derechos y funciones de cada uno de los agentes que intervienen en el proceso férreo, regular las tarifas de transporte, la operación, las condiciones de acceso de los operadores de la red, etc.
Así, no será fácil que el transporte férreo sea una realidad pronto, pero el país lo necesita para que el desarrollo de la economía sea posible.

