Innumerables han sido los llamados que desde estas páginas se ha hecho al Gobierno Nacional para que voltee sus ojos sobre Santander. Han sido muchas las administraciones centrales en las que los llamados de los empresarios de la región se han quedado en palabras sin ningún eco.
Una y otra vez se ha insistido en la necesidad que tiene el departamento en diversos sectores, pero principalmente en materia de infraestructura vial y de renovación del vergonzoso terminal aéreo con el que cuenta la ciudad, que a pesar de movilizar más de un millón de pasajeros, más parece una terminal de buses intermunicipal que un aeropuerto internacional.
Por eso, el departamento recibió un nuevo aire de esperanza con el nombramiento de Miguel Peñaloza Barrientos como ministro de Transporte, pues por primera vez en muchos años un hijo de estas tierras formaba parte del Gabinete central. Su origen cucuteño y su formación como ingeniero egresado de la Universidad Industrial de Santander fueron factores esperanzadores de que por fin había llegado el turno para la región.
Y estas esperanzas toman más fuerza con la visita que esta semana hizo a Bucaramanga el señor Ministro de Transporte, junto al presidente de la República, Juan Manuel Santos. Conscientes de que esta región fue una de las más golpeadas en su infraestructura por la ola invernal, Peñaloza se comprometió con el departamento a invertir una cifra cercana a los 4 billones de pesos, para sacar adelante cinco concesiones viales y las obras de mantenimiento y rehabilitación de distintos corredores viales. Las cinco concesiones proyectadas para el departamento harán parte del paquete de concesiones de cuarta generación que serán adjudicadas durante el gobierno del presidente Santos.
Pero ahí no pararon los anuncios. Aunque decepcionante fue saber que el Ministro descartó de plano la construcción de un nuevo aeropuerto, por la existencia de un contrato de concesión anterior que no puede ser desconocido, se comprometió ante los representantes de los empresarios y la ciudadanía a sacar adelante la modernización del Aeropuerto Palonegro, no solo mediante las obras básicas contempladas en la concesión, sino mediante la implementación de obras de alcance progresivo, que se ejecutarán de manera adicional y que permitirán tener un aeropuerto con los estándares de calidad y el requerimiento de servicio que la ciudad necesita. Ante la preocupación sobre la fuente de la que saldrán los recursos para financiar estas nuevas obras, el Ministro se comprometió con los santandereanos a lograr los acuerdos necesarios entre la Gobernación y la Alcaldía, para conseguir los recursos que permitan que Bucaramanga por fin tenga un aeropuerto a la altura de sus necesidades.
Ministro, los santandereanos esperamos que con su llegada ahora sí le ha llegado el turno a Santander y que su origen y su raigambre santandereana sean la garantía de que esta vez los anuncios se convertirán en hechos y dejarán de ser, por fin, simples promesas incumplidas.

