Esperemos que esta vez no se trate de simples anuncios para lograr el aplauso de empresarios y políticos, sino de una realidad que le cambie la cara a Santander.
Publicado por: REDACCION EDITORIAL
Todos saben que Santander tiene un problema de infraestructura vial muy grave. A pesar de que el departamento fue pionero en la construcción de importantes corredores viales en el país, poco a poco se fue rezagando, al punto de que hoy es una de las regiones más pobres en materia de carreteras.
Por esa razón, el tema de la infraestructura vial ha sido “caballito de batalla” de muchos gobernantes, que prometen modernizar las vías santandereanas, sin que todo esto haya pasado de ser una promesa electoral.
Ya durante el gobierno del expresidente Álvaro Uribe Vélez se había prometido la modernización de las vías de Santander. Dentro del marco del Plan 2.500, el exmandatario prometió construir 3.160 km de carreteras en el país en cinco zonas principales, dentro de las cuales se encontraba Santander. Sin embargo, terminado el gobierno Uribe solo se ejecutó un 54% de lo prometido para Santander.
Ahora el presidente Juan Manuel Santos promete una inversión de 7,2 billones de pesos para el departamento y el director de la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, Luis Fernando Andrade, asegura que Santander tendrá un giro “de 180 grados” en su infraestructura vial.
Serán cinco concesiones viales de cuarta generación que buscarán cubrir las reales necesidades de la región. Es decir, que los proyectos se estructurarán teniendo en cuenta las inquietudes del sector empresarial de la región y no, como ocurrió antes, proyectos estructurados desde Bogotá que no miran la realidad regional.
Según el Director de la ANI, esta inversión en infraestructura permitirá que la velocidad en las carreteras del departamento pase de 40 kilómetros por hora a 80 kilómetros por hora y que los costos de logística caigan un 50%.
De ser así, la historia de Santander, su productividad y su crecimiento como centro de desarrollo darían un verdadero giro, pues es esta carencia vial uno de los factores que más incide en que el departamento no ocupe el lugar de importancia que debiera en el país.
Esperemos que esta vez no se trate de simples anuncios para lograr el aplauso de empresarios y políticos, sino de una realidad que le cambie la cara a Santander. Así mismo, se espera que esta medida ponga en cintura a las concesiones viales que hasta hoy, y a pesar de la inyección de recursos que han recibido, siguen estando en mora con el departamento.









