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Editorial
Sábado 06 de abril de 2013 - 12:00 AM

La plaza de San Mateo

Ojalá algún día se le dé a este inmueble un destino loable y para las nuevas generaciones de bumangueses no siga siendo un ejemplo de lo mucho que aquí se habla y lo poco que se hace.

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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Ese inmueble bumangués, que durante años alojó parte de la plaza de mercado del centro, que tuvo un atractivo especial y fue punto de referencia de la vida comercial y de la actividad popular desde finales del siglo XIX hasta los años 70 del siglo XX, a raíz del incendio que hubo en la manzana aledaña hace 34 años, en febrero de 1979, mutó en un predio inservible, abandonado por la falta de acción de las administraciones municipales de las últimas tres décadas.

Sobre la destinación que se debe dar a la llamada plaza de San Mateo mucho se ha hablado, numerosas propuestas se han hecho, pero  sigue siendo presa del olvido, a la espera de que sea debidamente restaurada y se le defina de una vez por todas un futuro acorde con la importancia urbanística que tiene.

La plaza de San Mateo es un claro ejemplo de lo que ocurre en Bucaramanga con muchos inmuebles emblemáticos. Sobre ellos se especula, se trazan planes y proyectos, se divaga sobre su futuro, unos analistas toman partido por determinado destino, otros por uno distinto, pero nada ocurre realmente y el abandono y la inacción siguen campeando en predios que debían ser epicentro y ejes del desarrollo urbanístico de la ciudad, mientras del almanaque caen hojas de días que suman años y éstos se acumulan en décadas.

¿Por qué? Porque las administraciones municipales de Bucaramanga no han sabido qué hacer con tales inmuebles. Son más los globos que sobre su destino echan que lo que sólidamente se planea atado a la realidad.

Respecto de la plaza de San Mateo la polémica actual gira en torno a su hipotético uso como estación de un teleférico que una a la ciudad con el aeropuerto Palonegro. Los puntos favorables y los débiles de tal proyecto inundan el ambiente pero hasta ahora toda son solo especulaciones.

En tanto, la plaza de San Mateo sigue deteriorándose y los cientos de millones de pesos que el municipio invirtió para rehabilitar el lugar se evaporan ante el rígido paso del tiempo, el sol y las lluvias.

Ojalá algún día se le dé a este inmueble un destino loable y para las nuevas generaciones de bumangueses no siga siendo un ejemplo de lo mucho que aquí se habla y lo poco que se hace. 

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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