La situación de El Carrasco lleva ya cerca de 15 años pero en tal lapso ninguna de las administraciones que ha habido en Bucaramanga y en los municipios de su área metropolitana ha dado solución a tan álgido problema
Publicado por: REDACCION EDITORIAL
En Bucaramanga, en 1977, un experto canadiense hizo un estudio y recomendó a las autoridades locales de entonces usar como sitio de disposición final de las basuras El Carrasco, paraje ubicado en la parte suroccidental del municipio. Debido a ello se comenzó a usar tal lugar, a campo abierto, para botar las basuras de la ciudad.
De entonces a hoy, durante cerca de 35 años, por actitud desprendida de las autoridades municipales de Bucaramanga, 17 municipios de Santander han usado El Carrasco como sitio de disposición final de sus basuras.
Entre tanto, el Estado comenzó a ejercer control legislativo, administrativo y disciplinario sobre los rellenos sanitarios para que ellos no causen graves daños ambientales. El Carrasco cada vez está más lejos de llenar los requisitos para tal menester y con el paso del tiempo ha sido más evidente que su uso viola derechos fundamentales y colectivos como el derecho a un ambiente sano, derecho a una vida digna y derecho a la salud.
Por eso desde hace unos 13 años fue evidente que El Carrasco no podría seguir siendo utilizado como relleno sanitario para depositar los desechos sólidos y las autoridades ambientales competentes dieron oportuno aviso de ello a las autoridades municipales.
Más los municipios que usan El Carrasco han demostrado palmariamente su egoísmo y ninguno “quiere ser basurero de los demás”. Así, el problema sigue sin solución.
Por otra parte, el Tribunal Administrativo de Santander, en fallo de segunda instancia de una Acción Popular, determinó el cierre definitivo de tal relleno sanitario a partir de septiembre de 2011.
Los municipios del área metropolitana, para dilatar el cumplimiento de la Ley, en dos oportunidades han hecho uso de una figura legal que es excepcional, mientras se toman medidas adecuadas para solucionar definitivamente el problema: la emergencia sanitaria. Y llevan 18 meses estirando el cuello de la Ley. La Procuraduría, hace poco, advirtió que lo excepcional no puede volverse permanente y que el asunto se debe solucionar definitivamente.
La situación de El Carrasco lleva ya cerca de 15 años pero en tal lapso ninguna de las administraciones que ha habido en Bucaramanga y en los municipios de su área metropolitana ha dado solución a tan álgido problema, esperando, a última hora, sacar de la chistera otra solución provisional, lo que es censurable. ¿Qué pasará en septiembre, cuando vence la segunda emergencia sanitaria?











